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06/08/2026

Recupera terreno la ganadería en el Valle Inferior del río Negro

El ingeniero agrónomo y productor Agustín Paniz analizó el presente de la actividad, explicó cómo vienen los destetes, cuánto vale hoy un ternero y destacó el salto tecnológico que convirtió al Valle Inferior en un referente ganadero de la Patagonia.
"Ya se puede encontrar planteos de cría con destetes por encima del 80%", dijo el productor. Foto NoticiasNet (archivo).
"Ya se puede encontrar planteos de cría con destetes por encima del 80%", dijo el productor. Foto NoticiasNet (archivo).

Después de varias temporadas condicionadas por la falta de lluvias, la ganadería del Valle Inferior del río Negro y la región patagónica comienza a recuperar expectativas. Si bien la realidad es distinta según cada establecimiento y sistema productivo, los indicadores muestran una mejora en la genética, una mayor incorporación de tecnología y mejores perspectivas para la producción.

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Así lo explicó el ingeniero agrónomo y productor Agustín Paniz, quien dialogó con NoticiasNet sobre el presente del sector, el rendimiento de los destetes, la recría de terneros y el crecimiento que experimentó la actividad en los últimos años.

Consultado sobre los rendimientos de destetes, explicó: "La realidad es que depende del lugar, porque la zona es bastante amplia. Tenés la zona de secano, de monte, donde normalmente los destetes, dependiendo del campo y del manejo, van desde el 60 hasta el 70%, y algunos un poquito más del 70 por ciento”.

Paniz señaló que los porcentajes cambian considerablemente cuando se analizan los campos bajo riego. "Ya se puede encontrar planteos de cría con destetes por encima del 80%. Después depende del manejo, de la parte sanitaria y de algunas cuestiones más. Se puede llegar al 90% en algunos casos, algún puntito más, pero más o menos anda por ahí".

Sin embargo, recordó que la sequía dejó secuelas que todavía se sienten en muchos establecimientos. "Venimos de años donde por la sequía hay un montón de vacas que no se preñaron, más que nada en los campos de monte, y eso reduce mucho el logro del ternero. Pero también hay otra realidad: como venimos de muchos años de bajas preñeces, los campos se han alivianado mucho, tienen menos cantidad de vacas. Entonces también hay mejores porcentajes de preñez, pero con mucho menos rodeo", detalló.

Por eso, remarcó que resulta difícil hacer una evaluación general del sector. "La situación es bastante diversa en función del sistema que vos analices. No se podría generalizar. Después depende muchísimo de la tecnología que usa cada productor dentro de su establecimiento".

Recría eficiente y precios del mercado

Paniz compra terneros livianos y luego gana con el engorde a maíz.

 

En su caso particular, Paniz explicó que su principal actividad es la recría y el engorde de animales. "Yo particularmente hago recría y engorde. Compro terneros, los recrío y después los engordo en corral. Recién ahora estoy empezando a hacer algo de vaca de cría", comentó.

El sistema que viene desarrollando en los últimos años continúa prácticamente sin modificaciones.  Al respecto, mencionó que compra terneros livianos, de 160 a 180 kilos. Luego, los lleva a 280 o 300 kilos con alfalfa y silaje, y después se lo pasa al corral con maíz y concentrado y terminan entre 380 a 400 kilos para el frigorífico.

Respecto de las ganancias de peso, aseguró que hoy el desafío es mantener índices que permitan sostener la rentabilidad. "Por lo menos en los sistemas de bajo riego, tenemos que estar por encima de los 600 gramos diarios, idealmente entre 700 y 800 gramos durante la temporada de riego, que va de septiembre a abril. Ese sería un rendimiento objetivo para que el sistema sea relativamente rentable frente a los costos que tiene", precisó.

Sobre el mercado ganadero, explicó que todavía existe poca referencia debido al atraso en la salida de los terneros. "Hace aproximadamente un mes que viene lloviendo y hay poca oferta de terneros, entonces todavía no hay un precio totalmente establecido. Hoy el ternero anda entre los 5.200 y 5.500 pesos por kilo en esta zona, mientras que el animal gordo ronda también los 5.200 pesos".

El salto genético que cambió la Patagonia

Uno de los aspectos que más destacó Paniz fue el crecimiento de la genética bovina en la región, algo que quedó reflejado recientemente en la Exposición Rural de Palermo, donde varias cabañas patagónicas obtuvieron importantes premios.

"Lo que pasó en la Patagonia es que cuando se corrió la barrera sanitaria hacia el río Colorado, mucha gente que antes traía genética desde la provincia de Buenos Aires dejó de poder hacerlo. Eso favoreció que empezaran a desarrollarse cabañas propias en la región", puntualizó.

Según explicó, esa situación obligó a los productores a generar sus propios rodeos de alta calidad: "La gente tuvo que empezar a armar su propia genética o trabajar con rodeos comerciales de cabañeros que venden reproductores a otros productores. Eso ayudó muchísimo a mejorar la calidad genética de los animales de toda la Patagonia".

Paniz habló sobre el desarrollo ganadero local en el valle inferior. 

 

Aunque considera que todavía queda camino por recorrer, entiende que los resultados ya son evidentes. "Todavía falta un montón, pero que este año hayan participado varias cabañas de la Patagonia en Palermo, y con los resultados que obtuvieron, demuestra que la genética mejoró muchísimo en la zona", recalcó.

Para Paniz, esa evolución también fue posible gracias al contexto económico de los últimos años. "Los precios diferenciales que tuvo la Patagonia durante mucho tiempo permitieron que tanto los cabañeros como muchos productores hicieran inversiones importantes. Eso hoy se está viendo reflejado", destacó.

Tecnología y producción: el cambio silencioso del Valle Inferior

Además de dedicarse a la producción ganadera, Paniz es ingeniero agrónomo y trabaja asesorando productores a través de una empresa dedicada a la provisión de insumos y asistencia técnica. "Básicamente soy agrónomo y, además de la producción en los campos, tengo una representación de venta de insumos. Pero no solamente vendemos productos; también hacemos el servicio técnico de nuestros clientes. Ese es el diferencial que intentamos ofrecer", indicó.

A su entender, la incorporación de tecnología fue uno de los motores del crecimiento productivo del Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (Idevi), en el área de Viedma. "Tanto en la ganadería como en la agricultura, en los últimos años la zona creció muchísimo en tecnología. En la parte ganadera fueron fundamentales las inversiones en genética, inseminación artificial y nuevas herramientas de manejo", consideró.

"En agricultura hubo una fuerte incorporación de mejores materiales genéticos, fertilización y análisis de distintas alternativas para mejorar los rendimientos. Todo eso permitió obtener mejores resultados tanto en la producción de forrajes como en la ganadería", añadió.

En ese sentido, destacó especialmente el crecimiento de dos cultivos estratégicos para el Valle Inferior: “La zona creció mucho en producción de alfalfa y de maíz, sobre todas las cosas".

Finalmente, Paniz aseguró que el cambio registrado en poco más de una década es muy importante y completó: "Yo tomo como referencia cuando empecé a trabajar acá, entre 2012 y 2013. Hoy el área productiva ha crecido y, por sobre todas las cosas, aumentó muchísimo la productividad y la participación que tiene el Valle Inferior dentro de la producción agropecuaria de toda la Patagonia".

Actualmente, el productor trabaja sobre unas 500 hectáreas bajo riego, entre campos propios y alquilados.

 

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