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05/08/2026

Día del Ingeniero Agrónomo: "La producción de alimentos y la conservación del ambiente siguen siendo el eje de la profesión"

El director de Ingeniería Agronómica de la UNRN, Carlos Bezic, reflexionó sobre el rol de la profesión frente a los desafíos tecnológicos, ambientales y productivos.
Destacó el crecimiento del interés por la carrera y la necesidad de formar profesionales preparados para una nueva realidad del sector. Foto: Archivo de NoticiasNet.
Destacó el crecimiento del interés por la carrera y la necesidad de formar profesionales preparados para una nueva realidad del sector. Foto: Archivo de NoticiasNet.

Cada 6 de agosto se conmemora en Argentina el Día de la Enseñanza Agropecuaria, una fecha que recuerda la creación del Instituto Agronómico y Veterinario Santa Catalina en 1883, primera institución de educación superior dedicada a la formación de ingenieros agrónomos y médicos veterinarios del país.

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En ese marco, el director de la carrera de Ingeniería Agronómica de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), Carlos Bezic, destacó en comunicación con NoticiasNet, la vigencia de una profesión donde "la producción de alimentos y la conservación del capital natural siguen siendo los ejes estructurantes de la ingeniería agronómica".

En la UNRN, la carrera de Agronomía fue considerada estratégica junto con Medicina Veterinaria, debido a la importancia que la producción agropecuaria tiene para la economía rionegrina y de la Norpatagonia.

"La producción primaria ha sido durante muchísimo tiempo uno de los ejes económicos relevantes de Río Negro. Por eso era razonable que la universidad apostara por estas carreras", dijo Bezic.

Además, remarcó que la carrera de la Sede Atlántica ocupa un lugar particular dentro del sistema universitario nacional por su ubicación geográfica. "Somos la propuesta de formación agropecuaria más austral del país", señaló.

Para Bezic, uno de los principales valores de la carrera radica en el contexto donde se desarrolla. La coexistencia de los valles irrigados y los sistemas ganaderos y agrícolas de secano permite que los estudiantes conozcan realidades productivas muy diversas durante su formación.

"Nuestros egresados encuentran su inserción laboral principalmente en estos sistemas productivos regionales, aunque el título los habilita para desempeñarse en cualquier lugar del país", indicó.

Según explicó, la mayoría de los graduados trabaja actualmente en empresas agropecuarias, junto a productores, en organismos públicos, en el INTA o en instituciones educativas y universitarias.


Tecnología sin perder la mirada integral

Uno de los aspectos que más transformó a la profesión en los últimos años fue la acelerada incorporación de tecnología al sector agropecuario. Consultado sobre la cuestión Bezic mencionó el uso creciente de drones para siembra, fertilización y aplicaciones, sensores remotos, monitoreo en tiempo real, maquinaria autónoma y herramientas para la toma de decisiones basadas en datos.

"En los últimos dos o tres años el salto tecnológico ha sido impresionante", afirmó. Sin embargo, advirtió que esa transformación debe integrarse con una visión amplia del ejercicio profesional.

"No por ser hipertecnologizados vamos a descuidar la producción de alimentos, la conservación del suelo o el cuidado del ambiente. El desafío es incorporar la tecnología dentro de una mirada integral de los sistemas productivos", analizó el especialista.


Un escenario que vuelve a atraer estudiantes

La UNRN si bien es una universidad joven, en muy poco tiempo logró ser una de las más elegidas y hoy cuenta con 31 egresados y 176 estudiantes cursando. "El año pasado ingresaron 75 estudiantes y este año fueron 64. Es un fenómeno que también se observa en otras facultades del país" comentó el director.

Históricamente recibía alrededor de 35 estudiantes por año, en los últimos ingresos ese número prácticamente se duplicó.

Consultado Bezic, por este incremento mencinó que corresponde por un lado, a una mayor valoración social de las oportunidades que ofrece el sector agropecuario y, por otro, “a las condiciones económicas que llevan a muchos jóvenes a elegir universidades cercanas a sus lugares de origen”.

En ese contexto, sostuvo que el principal desafío será acompañar ese interés con una formación capaz de responder a las demandas del agro del futuro.

"El ingeniero agrónomo no se puede quedar atrás de todos los cambios que están ocurriendo. Tenemos que formar profesionales preparados para los desafíos ambientales, tecnológicos y productivos que vienen", concluyó.

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