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16/09/2021

Ataque con una tijera: la víctima perdió su trabajo y la agresora quedó libre

Malén Calvo habló masticando bronca, ya que desde la Justicia le dijeron que debía pagarse un abogado mientras que la victimaria recibió uno gratis.
Ataque con una tijera: la víctima perdió su trabajo y la agresora quedó libre
Ataque con una tijera: la víctima perdió su trabajo y la agresora quedó libre

Muchos casos policiales y judiciales se enfrían y se da vuelta la página sin tener una resolución concreta.

Este es el caso de un ataque a una joven de 19 años enfrente de la Terminal de Viedma, el 22 de julio pasado por parte de una mujer llamada Melinda Ferreyra y una menor. 

Malén Calvo, la víctima de la situación, sufrió una herida en su rostro con una tijera, y le robaron una campera recién comprada, una cartera y su celular. 

Casi dos meses después, la única arrestada por el caso quedó libre.

En diálogo con NoticiasNet explicó: "Soltaron a la chica y después no pasó más nada, todo quedó en la nada. Ya está en la calle, a mí lo único que me dieron fue una orden de alejamiento de parte de ellas hacia mí".

Contó que en la Justicia "hay que tener plata" para que se llegue a un veredicto, dado que ella debía pagarle 40 mil pesos a un abogado para que acelere el proceso, mientras que la detenida recibió uno de oficio.

Manifestó que a pesar de que la apuñalaron en el rostro, la caratula fue de lesiones leves y se centraron en que llevó a robar a una menor. 

Anticipó que su atacante seguirá dando vueltas en las calles "hasta que mate a alguien". 

De hecho, señaló que la misma Malén se tiene que moldear a las malvivientes, habida cuenta de que no puede circular cerca de la calle Perú donde vive Ferreyra, siendo que tiene a una familiar allí. De la misma forma, no puede andar en las 1016 Viviendas, donde vive la otra menor "que se les escapó a la Senaf". 

Asimismo, relató con enojo que culpa de este drama perdió su trabajo formal y "ahora tengo que volver a tirar curriculums". Por el momento, se dedica a hacer uñas con un emprendimiento propio. 

Para colmo de males, indicó que le dieron un botón antipánico "que no anda, porque cada vez que lo cargo me llaman a cada ratito para ver si está prendido o apagado, anda realmente mal. Si yo fuera una mujer que está sufriendo otro tipo de violencia ni siquiera sirve", al tiempo que le brindaron asistencia psicológica solamente una vez y luego de que salió la noticia en nuestro portal. 

Consultada en torno a la lesión, dijo que le quedaron dos cicatrices para toda la vida y ahora está intentando aprender a convivir con ellas.