Publicidad
 
06/05/2020

Comerciantes con conformidad a medias

Se mostraron contentos por la reactivación laboral, aunque muchos pidieron que los negocios puedan estar abiertos cinco días, ante la insuficiencia para recaudar ingresos y poder pagar los costos fijos. 
Comerciantes con conformidad a medias
Comerciantes con conformidad a medias

Al igual que ayer hicimos una recorrida por peluquerías y minoristas de Patagones, hoy realizamos un relevamiento por los comercios que volvieron a abrir en Viedma, para conocer las sensaciones de cada uno de los trabajadores. 

Las tiendas de ropas fue uno de los negocios que reabrieron. Freddy, de Modas Mateo, comentó a este medio que la liberación de la actividad "es muy buena e importante para los negocios, porque estamos sin trabajo desde hace casi dos meses y hay que pagar cuentas como luz y gas y a los empleados. Es muy bueno encontrarnos con la gente y la reactivación es muy importante porque si no hay ventas no hay ingresos".

Zepita, de la tienda Elegancia, agregó: "Pagar los alquileres era insostenible, me parece bien la medida de tres días por ahora, me parece excelente como para subsistir cada día de los que estamos viviendo. También tenemos familias, necesitamos comer y la preocupación más que nada era por el tema de los alquileres y los impuestos porque los dueños a veces no son tan accesibles como para esperarnos".

Pablo, quien tiene una casa de fotografías, pidió que la reactivación sea de cinco días, dado que con sólo tres y horario limitado no puede generar los ingresos suficientes para pagar los costos fijos.

Joaquín, de la tienda Prusia, precisó en otro orden que está expectante a lo que pase, aunque "hay movimiento en la calle pero poca circulación en los locales, así que imagino que la gente de a poquito irá tomando confianza. Al no estar muy claro todavía si la gente puede salir libremente... esa parte habría que ajustarla un poco porque la gente no puede salir y no va a ir a un negocio".

Maximiliano, de la librería Abel, manifestó que hay mucha cautela con cada uno de los clientes que entra: se les pone alcohol en gel, se les obliga a usar barbijos y no se deja ingresar a más de tres personas. 

Si bien tener algunos pocos pesos en la caja registradora es mejor que no tenerlos, todavía sigue siendo incierto el escenario para los minoristas, quienes ya habían caído en la lona por la crisis económica previo a la pandemia. La esperanza es lo último que se pierde.