Salvaron la vida de bebés y se convirtieron en héroes
El primer episodio tuvo lugar el sábado de la semana pasada en el barrio Lavalle.
Allí, efectivos de la Comisaría 38 intervinieron para salvarle la vida a una beba de 1 año y 3 meses que no respiraba. Se trata de los agentes Diego Mesa, Jorge Antrichipay y Rodrigo Villarino.
Ese día una persona se acercó a la seccional dando aviso que en calle 22 entre 15 y 17 se encontraban una madre pidiendo ayuda.
Antes que llegue el auxilio policial, el vecino Gabriel Maureira, un obrero de la construcción que tiempo antes se había capacitado en técnicas de reanimación cardiopulmonar, daba todo de si para recuperar a la niña que se estaba ahogando.
Los agentes continuaron con la reanimación en un móvil, mientras era trasladada al hospital.
El pasado día martes, los operadores del RN Emergencias nuevamente salvaron la vida de una beba que no respiraba. La mamá desesperada, pidió asistencia al personal.
Interiorizados de la situación, los operadores dieron alerta a la Comisaría 30 del Guido y al personal del hospital. Mientras, tranquilizaron a la madre para que lograra practicar las primeras maniobras de auxilio.
Esas indicaciones fueron claves ya que tras algunos minutos, los operadores escucharon el llanto de la beba.
Estos hechos con final feliz, recuerdan sucesos de similares características, en que agentes de la Policía se convertían en héroes.
En junio de 2017, dos de ellos: Mario Landa y Juan Pablo Flores, salvaron la vida a una beba de un año y medio, cuando estaban de recorrida por el barrio 20 de Junio. Una pareja en una camioneta los interceptó y les pidieron desesperadamente que ayuden a su criatura.
La chiquita tenía convulsiones y problemas para respirar, por lo que rápidamente los efectivos le hicieron reanimación y la trasladaron en patrullero al hospital.
Una vez en el nosocomio, los médicos asistieron a la beba y la situación no pasó a mayores.
En septiembre del año pasado, dos efectivos: Joaquín Díaz y Sebastián Llancafil, salvaron a Franchesca, una beba de quince meses, que presentaba síntomas de ahogamiento producido por un cuadro de convulsiones.
Los efectivos, que revisten funciones en la Subcomisaría 59°, se encontraban cumpliendo consigna en la calle Del Coihue del Barrio Jardín, cuando fueron alertados por un hombre que pedía auxilio con su hija en brazos. Rápidamente solicitaron apoyo al servicio de emergencias, mientras que le realizaron maniobras de primeros auxilios, logrando que la menor reaccionara y volviera a respirar con normalidad.