Falleció Alma, la niña que conmovió a millones de corazones
El fin de semana pasado nos sorprendió con una triste noticia: el fallecimiento de Alma, la niña que conmovió a millones de corazones pero murió esperando el suyo, ese que lamentablemente nunca llegó.
En entrevista con Carolina Fernández en Radio Nacional de Viedma, Gloria Rivas habló acerca de cómo fue este tiempo de lucha junto a la niña.
Alma tenía 3 años y siete meses, estaba esperando su corazón desde octubre,pero el 19 de enero entró en emergencia nacional del INCUCAI.
En la nota, Gloria explicó que Alma nació con una cardiopatía congénita. ‘Ella tenía un ventrículo único. A los pocos días de nacer tuvo su primera intervención donde le pusieron un marcapasos. Era un diagnóstico complejo pero ella tenía la posibilidad de corregir esto, ya que los médicos esperaban que se corrija solo esto del ventrículo. En octubre de 2015 se determina que no iba a poder ser corregido el ventrículo y que en algún momento iba a pasar a una lista de espera‘.
Mientras tanto, dijo Gloria, los médicos tomaron la acertada decisión de dejar a Alma con su corazoncito ya que era muy chiquita como para operarla antes.
‘Almita vivió en internación domiciliaria, siempre con enfermeros con turnos de 12 horas, con asistencia completa, con traslados en emergencia, en terapia intensiva, móvil para los controles. Muy cuidada y esperando que su corazón vaya respondiendo. En octubre de 2015 se decidió que ella iría a trasplante pero aún no en lista. A partir de ahí fueron más cuidados, más medicación. Su insuficiencia la hace en abril del año pasado. En junio se determina que el trasplante debía ser de inmediato y desde ahí comenzaron los análisis pre quirúrgicos que son muchos. En octubre entregan toda la documentación y en octubre del 2016 Almita entra en la lista‘.
A partir de allí, la familia ingresa a un mundo nuevo, el de listas de espera con muchos niños que incluyen a los que mueren esperando.
‘Es así, hoy de 7 niños solo está Mía con nosotros esperando su corazón. A partir de que Alma está declarada en lista de espera nosotros tenemos los teléfonos a disposición en guardia permanente esperando la ablación, pero Alma hace su insuficiencia más grave el 16 de enero que entra al hospital y a los 3 días entra en emergencia nacional porque durante esos tres días Alma no responde a ninguna medicación para que su corazón vuelva a su ritmo normal.
Viene el INCUCAI, hace sus pruebas y hablan con nosotros y nos dicen que en ese momento había 18 niños en el país en emergencia, pero Alma ingresaba a la lista porque ella no era candidata al corazón artificial, esa era otra desventaja, no la pudimos conectar a un corazón artificial como estuvieron los otros niños que de todas formas estuvieron gravísimos y fallecieron‘.
La familia de Alma es donante antes de que sucediera lo de la niña. En respuesta a qué mensaje transmitiría a madres y padres, Gloria señaló: ‘Fuimos donantes toda la vida, yo tengo 5 hijas, 5 yernos y 8 nietos. Hemos hecho campaña de donación de sangre de médula y nunca nos imaginamos estar del lado de receptores, y siendo receptores fuimos los mejores donantes del mundo, porque solo estando del otro lado sabés lo que sufre la persona que espera un órgano y lo que sufre la familia.
Nosotros nos dimos cuenta que no hay conciencia, que la gente dice yo soy donante pero no lo es, nosotros no juzgamos a nadie. Entendemos que en el momento de perder un hijo, que es lo más grave que nos puede pasar, porque no estamos preparados para perder un hijo, pero hay que fomentar la donación de órganos, tener la conciencia de que si un día algo le sucede a tu hijo, saber que vas a donar‘.
Al final de la entrevista, Gloria contó lo que dejó Alma en el mundo y en todos los que la acompañaron y alentaron ‘Alma vino con una misión, y nosotros tenemos que cumplir su misión y que su muerte no haya sido en vano, nosotros tenemos que salvar a Mía, porque Alma se fue pidiendo un corazón para ella y para todos. Vamos a seguir hablando de esto, vamos a seguir y seguir para que no haya más chicos que partan pidiendo solidaridad, pidiendo un corazón y para que no haya familias destruidas como nosotros‘.