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26/05/2026

Más de 110.000 afiliados de PAMI en Río Negro llevan dos meses sin atención oftalmológica programada

Desde la Asociación de Oftalmólogos apuntaron contra los topes unilaterales de la obra social.
Los especialistas advierten que la falta de controles rutinarios podría desencadenar graves diagnósticos irreversibles. Foto: Archivo.
Los especialistas advierten que la falta de controles rutinarios podría desencadenar graves diagnósticos irreversibles. Foto: Archivo.

La salud visual de los jubilados rionegrinos atraviesa una crisis sin precedentes. La Asociación de Oftalmólogos de Río Negro (AORN) manifestó públicamente su profunda preocupación ante una parálisis que ya superó los 60 días sin cobertura para las prestaciones programadas de PAMI.

La medida de fuerza afecta de manera directa a un universo de más de 110.000 afiliados en toda la provincia y compromete el trabajo del 80% de los médicos especialistas de la región.

 

En una entrevista brindada al programa “Tocá Madera” de Radio Noticias (105.5 MHz), el doctor José Mancini, vicepresidente de la institución, detalló cómo las decisiones administrativas de la obra social nacional empujaron a los profesionales a suspender los turnos de control.

Según explicó el dirigente médico, las tensiones comenzaron el año pasado cuando PAMI introdujo modificaciones de forma unilateral en su sistema de gestión, bloqueando las agendas médicas a mitad de mes bajo un sistema de cupos restrictivos.

"Atendiendo a los pacientes vimos que apareció un cartel nuevo para nosotros, que decía que el cupo de atenciones ya había sido completado. Nos desayunamos con eso a mitad de mes, cuando teníamos la agenda completa con gente que viaja desde la Línea Sur o la cordillera hacia los grandes centros poblacionales", relató Mancini.

Tras reiterados reclamos, la asociación logró una única reunión a nivel central a fines de enero para destrabar el conflicto. Sin embargo, las promesas de un canal de comunicación fluido se diluyeron. Desde entonces, los profesionales enviaron cuatro notas formales sin obtener ningún tipo de respuesta, lo que derivó en la suspensión de los controles de rutina, cirugías de cataratas y la confección de nuevos anteojos.

Ética médica frente a una "ceguera potencial"

El vicepresidente de la entidad aclaró que, pese a la suspensión programada, la atención de urgencias y el seguimiento de pacientes crónicos (con tratamientos ya iniciados de maculopatía o glaucoma) están garantizados. "No queremos dejar de tener relación con PAMI ni poner en riesgo la vista de los pacientes; es una cuestión de ética médica, no de dinero", enfatizó, señalando que la propuesta actual de la obra social genera un gasto ineficiente de recursos que no resuelve el problema de fondo.

No obstante, el verdadero peligro sanitario radica en aquellos adultos mayores que ingresan por primera vez a la cartilla y ven postergado su turno de ingreso.

"El problema son los pacientes nuevos", advirtió Mancini. "El anciano que recién ingresa a la cartilla y quiere hacerse un control es potencialmente ciego si llega a tener una enfermedad como el glaucoma o la retinopatía diabética, que no producen síntomas hasta que la persona pierde la visión de forma permanente".

Escuchá la nota completa:

Pacientes pagando de su propio bolsillo

Mientras las autoridades de PAMI mantienen el silencio administrativo, el impacto económico ya se traslada a los bolsillos de los jubilados de la región. Mancini reconoció que muchos afiliados que no pueden dilatar sus controles de presión ocular por más de dos meses están optando por atenderse de forma particular o migrar hacia coberturas provinciales como Ipross.

"Mantenemos la esperanza de tener una reunión a nivel central para presentar ideas nuevas que gestionen mejor el recurso sin afectar económicamente a PAMI", concluyó el oftalmólogo, instando a las autoridades nacionales a abrir una mesa de discusión adulta para destrabar un escenario donde, hoy en día, "pierden siempre el organismo y el paciente".

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