Tras varias denuncias por violencia familiar, intervino la justicia para proteger a una mujer y su hijo
La violencia familiar puede comenzar con insultos, amenazas o actitudes de control y, con el tiempo, convertirse en agresiones físicas, psicológicas o económicas. En muchos casos, el consumo excesivo de alcohol funciona como un factor que intensifica la impulsividad y la violencia de una persona, aunque nunca constituye una justificación para maltratar a otros.
Leer más: Madrugada de fuego en Patagones: las llamas consumieron por completo un automóvil
Una situación especialmente grave ocurre cuando una mujer y su hijo sufren agresiones dentro del hogar. Frente a estos hechos, la intervención de la justicia en las últimas horas resultó fundamental para proteger a las víctimas y evitar que el conflicto termine en consecuencias aún más dolorosas, de acuerdo al hecho denunciado en una localidad cercana a Viedma.
En la reciente y última presentación, la mujer denunció en la presentación oficial que luego de una ingesta alcohólica de su pareja, éste utilizó una excusa sobre la presencia de un tío en el hogar para comenzar hostilidades. La mujer decidió salir de la vivienda y cuando regreso, volvieron las discusiones.
Hubo una sucesión de nuevos hechos. El sujeto agredió a su hijo en forma verbal y psicológicamente, y luego el agresor intentó autoflagelarse, por lo tanto, la mujer llamó al hospital, lo trasladaron en ambulancia y fue atendido allí.
Aclaró que no es la primera vez que suceden situaciones -con ingesta alcohólica- como la denunciada, pues ya realizó otras denuncias durante el año pasado en los mismos términos, por lo tanto, solicitó ayuda a la justicia de Paz.
Leer más: Robo en la heladería: ¿qué secuestró la policía en los domicilios de los imputados?
Frente a ello, desde ese fuero se resolvió prohibir al sujeto la repetición de hechos de violencia de parte del atacante, el acercamiento a la mujer y a su hijo ordenando para ello un perímetro de 300 metros a la redonda en donde ella fije residencia o en lugar de acceso al público.
Asimismo, en el marco de estas medidas que se extenderán por 90 días, se indicó que no deberá molestarla con su presencia, con llamadas telefónicas, mensajes de texto o a través de cualquier medio electrónico en uso y mediante redes sociales. En caso de incumplimiento podría ir preso.
Leer más: Botón antipánico y restricción de 300 metros: una decisión para proteger a una mujer