Del coro de niños a la Filarmónica: cómo creció el proyecto coral municipal en Viedma
El proyecto coral municipal de Viedma reúne actualmente distintas propuestas destinadas a niños, jóvenes y adultos, con espacios de formación que permiten a sus integrantes avanzar desde sus primeros acercamientos al canto hasta la participación en conciertos de mayor complejidad.
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La estructura incluye el Coro Municipal de Niños, el Coro Municipal de Jóvenes, el Ensamble Vocal Municipal y el Coro Municipal de Adultos. Los distintos grupos comparten actividades y, en determinadas propuestas, integrantes de diferentes edades terminan formando parte de un mismo proyecto musical.
El trabajo también contempla instancias de capacitación y una rutina de ensayos que se intensifica cuando se acercan las presentaciones. En el caso del coro de adultos, los encuentros se realizan habitualmente tres veces por semana, de 19:30 a 21, mientras que ante determinados conciertos se incorporan ensayos adicionales y espacios específicos de técnica vocal.
En diálogo con el programa Tocá Madera de Radio Noticias, Hernán Pérez Huezo, director del Coro Municipal de Adultos, destacó el desafío que representa sostener espacios destinados a las nuevas generaciones. “Es un desafío hoy en día mantener un coro de niños, coro de jóvenes también, que es una franja etaria en la cual ellos tienen otras inquietudes y están más atraídos o llamados por otras cosas con la tecnología y demás”, explicó.
En ese sentido, Pérez Huezó señaló que el canto coral funciona también como un espacio de formación y encuentro. Al respecto, dijo que “un espacio de canto coral abre una puerta y deja una semilla de formación también, y de una actividad comunitaria, recreativa, como es el canto mismo”.
El intercambio entre las distintas edades puede verse, según explicó, en los proyectos que comparten los elencos. Como ejemplo, mencionó la propuesta sinfónico-coral que el coro de adultos prepara junto a la Filarmónica de Río Negro para noviembre, a la que se sumaron integrantes del coro de jóvenes.
“Algunos de esos chicos que están en el coro de jóvenes se sintieron atraídos por esa propuesta y están con nosotros compartiendo los ensayos para presentarse en noviembre”, contó.
Pérez Huezó también puso el foco en el proceso que atraviesan quienes llegan al coro de adultos sin conocimientos musicales previos. “El coro municipal está conformado por vecinos y vecinas de la ciudad, y muchos de ellos son personas que nunca habían cantado en un coro, que nunca habían cantado ni siquiera en la ducha, por decirlo así”, relató.
A partir de los ensayos y la formación, esos integrantes comienzan a desarrollar herramientas para interpretar obras cada vez más complejas. “En este espacio construyeron su vocalidad, construyeron su confianza para cantar, conocieron su voz y la aportaron en un evento que realmente requiere disciplina, orden, estudio y un montón de cosas que están por detrás de todo eso que se ve en el escenario”, explicó.
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Para Pérez Huezó, el resultado de ese proceso puede observarse en la evolución de quienes ingresan al coro. “Una persona que en marzo ingresó al coro y que vino en estas condiciones, en noviembre ya está cantando, leyendo una partitura, interpretando, cantando en otros idiomas también y con música de otro país, con la Filarmónica de Río Negro”, explicó.
La preparación requiere además una organización particular por parte de los integrantes adultos, que deben compatibilizar los ensayos con sus trabajos y actividades personales.
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Los ensayos habituales se desarrollan tres veces por semana y, cuando se aproxima un concierto, se agregan encuentros adicionales. Para las obras junto a la Filarmónica, además, se incorporan jornadas específicas de técnica vocal y refuerzos de preparación.