El mercado invisible que las autoridades de Viedma salieron a cortar de raíz
Luego de los recientes operativos que derivaron en la clausura preventiva de una carnicería y en la intervención de un comercio clandestino en barrios de Viedma, desde la Municipalidad ratificaron la continuidad de los controles y fiscalizaciones en distintos sectores de la ciudad.
Las tareas se vienen desarrollando principalmente en los barrios Lavalle, Mi Bandera, 30 de Marzo, Esperanza y 22 de Abril, en el marco del plan integral “Viedma Limpia en Comunidad”, con participación de inspectores municipales, personal de Ganadería de la Provincia y efectivos policiales.
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En ese contexto, el subsecretario de Protección Ciudadana, Norberto Domínguez, brindó detalles sobre los procedimientos y los objetivos de las inspecciones, y dijo que “el objetivo es ordenar un poco el territorio en los diferentes rincones de la ciudad y no sólo en el centro o en la zona urbana”.
Indicó que los controles apuntan principalmente a comercios vinculados a la venta y manipulación de alimentos.
Domínguez explicó en diálogo con el programa Tocá Madera de Radio Noticias que las fiscalizaciones se realizan en carnicerías, pollerías, despensas y minimercados para verificar habilitaciones y condiciones sanitarias. “Nuestra gran responsabilidad es que los consumidores tengan certezas y seguridades de que todo lo que se comercializa está bajo normas y fiscalización permanente”, afirmó.
El funcionario confirmó además que durante los operativos se detectaron situaciones que requirieron sanciones y clausuras preventivas. Al respecto, dijo que “nos hemos encontrado con algunos comportamientos que han requerido una clausura y una intervención del Juzgado de Faltas”.
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Según indicó, muchas de las actuaciones surgen también a partir de reclamos y denuncias vecinales vinculadas a comercios sin habilitación o situaciones consideradas irregulares.
Domínguez también se refirió a la comercialización informal de alimentos a través de redes sociales y grupos de WhatsApp, una modalidad que, reconoció, presenta mayores dificultades de control.
“La comunicación ciudadana es fundamental para identificar este tipo de esquemas de comercialización irregular”, expresó, y advirtió sobre los riesgos sanitarios de consumir productos elaborados sin controles adecuados.
En ese sentido, remarcó la importancia de regularizar los emprendimientos gastronómicos y recordó que el municipio cuenta con herramientas para formalizar pequeñas unidades productivas. “Las herramientas están y el municipio desarrolla políticas de capacitación para que esas actividades se regularicen”, afirmó.