Cómo disfrutar la cena de Año Nuevo sin descuidar la salud
Con la llegada de Año Nuevo, las comidas abundantes, los encuentros familiares y los cambios de rutina suelen alterar los hábitos cotidianos. En ese contexto, las nutricionistas Eugenia Bett, Marisel Marigual y Jana Sandon Espeche del Hospital Zatti de Viedma brindaron recomendaciones para atravesar las fiestas y el verano cuidando la alimentación, sin dejar de lado el disfrute.
Eugenia Bett en diálogo con NoticiasNet explicó que, en esta época del año, es clave reforzar el consumo de frutas y verduras “de estación, que además de ser más accesibles, aportan vitaminas, minerales, fibra y saciedad”. En este sentido, destacó también la importancia de sumar variedad de colores en los platos para mejorar el valor nutricional, y propuso opciones simples como ensaladas de frutas, brochettes o aguas saborizadas caseras, además del consumo habitual de agua.
En la misma línea, Marisel Marigual subrayó la importancia de regular las cantidades en la mesa festiva: “Dejar lugar porque después viene el postre, la ensalada de frutas, el helado o la mesa dulce”
En relación con las celebraciones puntuales, la nutricionista Bett remarcó que se trata de “dos noches dentro de los 365 días del año”, por lo que no es prohibir, sino de organizarse. Recomendó no saltear comidas y comenzar el día con desayuno, incluir frutas, evitar ultraprocesados, optar por cereales integrales, lácteos o huevo, realizar un almuerzo equilibrado con verduras y una merienda adecuada para no llegar con exceso de hambre a la cena.
Por su parte, la especialista Jana Sandon Espeche puso el acento en no abandonar la actividad física durante el verano: “No perder los hábitos que fuimos construyendo durante el año”. Y destacó las posibilidades que ofrece la capital rionegrina, para realizar actividades al aire libre, como caminatas, bicicleta o paseos en la costanera y el río, siempre con buena hidratación y protección frente al calor.
Por último, recomendó sostener una rutina de descanso que permita organizar los horarios de las comidas: “Lo ideal es tener cuatro comidas organizadas para no terminar picoteando o llegando con mucha hambre”.
Las profesionales coincidieron en que el verano exige cuidados adicionales que van desde la hidratación con frecuencia, una mejor organización en las comidas y comer de forma pausada.