2024-12-17

VIEDMA

Prohibido prohibir: ESI, libertarios y la censura de libros

Un ataque a la libertad de expresión y a la educación de nuestros jóvenes.

(*) Por María Cecilia Peña

“Siempre he pensado que la literatura no nació para dar respuestas, tarea que constituye la finalidad especifica de la ciencia y la filosofía, sino más bien para hacer preguntas, para inquietar, para abrir la inteligencia y la sensibilidad a nuevas perspectivas de lo real”.

 Julio Cortázar

En estos días, la arremetida contra la ESI desde sectores conservadores y referentes de la Libertad Avanza, tiene un nuevo capítulo con forma de censura de libros. El ataque al libro “Cometierra” de Dolores Reyes, que fue tildado de “pornográfico”, nos remonta a un pasado reciente en el que las dictaduras prohibían libros y desplegaban “listas negras” de textos que consideraban peligrosos.

La novela, integra la colección “Identidades Bonaerenses”, iniciativa de la Dirección de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires para promover la lectura y enriquecer las Bibliotecas Escolares de las Instituciones Educativas. Estos libros, llegan a los estantes acompañados de guías de lectura, referencias al nivel educativo recomendable para trabajar con cada uno, y explicitan también cuando una lectura demanda acompañamiento y mediación docente.

“Cometierra” se trata de una excelente narrativa que cuenta en primera persona la historia de una joven del conurbano bonaerense, desde su propia voz, que se comunica con los muertos comiendo tierra que estuvo en contacto con una víctima, a partir de lo cual, puede re-construir lo sucedido. Una joven a la que acuden vecinas desesperadas, ante la desaparición de sus seres queridos, mayoritariamente mujeres. El libro es la pregunta por los y las que faltan, quienes han desaparecido, y comienza con el relato de la escena del entierro de su propia madre, víctima de femicidio.

Esta ficción nos trae temáticas tan cercanas a la ESI como la trata de personas, los femicidios, las violencias por razones de género, las desigualdades, el desamparo, la soledad, la búsqueda de justicia. Una invitación a abrir conversaciones pedagógicas sobre temáticas complejas que nos atraviesan como sociedad.

Las ficciones literarias propuestas en esta colección, muestran marcas y visibilizan las relaciones de poder que sustenta el patriarcado, y esto posibilita problematizar situaciones de violencia, desnaturalizarlas, para comprender que son parte de la trama cultural que las sustentan.

El relato que se viralizó (y desató la polémica) es el momento en que la protagonista tiene su primera relación sexual consentida, que tiene un sentido dentro de esta ficción. Entendemos que este recorte aislado, tildado de “pornográfico” solo tiene la intencionalidad de escandalizar, moralizar y sumar una forma más de boicotear la ESI de quienes piensan que algunas conversaciones en torno al cuerpo, la sexualidad, los vínculos inter-personales, no son temas “pedagógicos”.  

Justamente la ESI propone lo contrario: aborda temas vinculados a las experiencias vitales, a la sexualidad desde una mirada integral, propiciando reflexiones vinculadas al cuidado, la responsabilidad afectiva, la construcción de vínculos sexo-afectivos respetuosos, el ejercicio de los derechos. Las y los adolescentes y jóvenes exploran su sexualidad, se hacen preguntas, tienen temores, miedos, dudas, incertidumbres. Muchas veces no cuentan con información precisa y científica, son víctimas de maltratos, abusos, de discriminación. Estos escenarios acompañan a la ESI.      

No es casual que se hayan cuestionado también otros libros de la misma colección, en su mayoría escritos por mujeres que ponen palabras a sus experiencias y existencias. Sabemos de la potencialidad de la literatura para invitar a pensar, a re-crear universos culturales cercanos y lejanos, a comprender complejas novedades que nos traen otras experiencias, otros mundos posibles, que siempre de alguna manera, nos tocan, nos interpelan y nos convocan. El arte y la literatura son una fuente de placer y de conocimiento en sí misma, desde la ESI nos alejamos de prácticas pedagógicas que intentan moralizar la literatura, que implica “usarla” para transmitir lecciones morales o comportamientos considerados socialmente correctos. La ESI invita a dialogar con los textos, al ejercicio de nuestros derechos como lectores y lectoras, a interactuar con las tramas, los personajes, las escenas que se narran, a posicionarse en un rol activo respecto de la construcción de un significado de una obra literaria, entendiendo que los textos admiten múltiples interpretaciones (pero no infinitas) dependiendo del lector, la lectora, su contexto, sus experiencias.

Desde la ESI, defendemos el derecho la lectura y el placer de leer, el acercamiento a textos que muestran claves para “mirar” nuestros aconteceres sociales, sabiendo que la medicación docente, que implica un análisis minucioso de la pertinencia y adecuación de un libro, es fundamental para atender las características de las comunidades educativas, las grupalidades y el proceso de aprendizaje que están atravesando.

La escuela es un lugar donde es posible poner palabras a todas las experiencias, dar lugar a lo doloroso, lo confuso, lo que irrumpe, lo que es difícil nombrar. La literatura y los libros son legados culturales que les pertenecen a las nuevas generaciones. El acceso a estos bienes culturales es un derecho de nuestros adolescentes y jóvenes, una responsabilidad de los y las docentes y una obligación del Estado.

(*) María Cecilia Peña es especialista en Derechos Humanos y Educación Sexual Integral. Profesora en Letras (UNS). Diplomada Superior en Ciencias Sociales con mención en Psicoanálisis y Prácticas Socio-Educativas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Flacso (2014) -Especialista Superior en Educación y Derechos HumanosMinisterio de Educación de la Nación- (2018) -Diplomada en EducaciónSexual Integral por la Universidad Nacional de Tres de Febrero UNTREF (2022) - Especialista Superior en Educación Sexual Integral - Ministerio de Educación de la Nación (2023) - Especialista Superior Docente en ESI - Dirección de cultura y Educación de la Prov. de Bs. As. - Investigadora del Observatorio Argentino deViolencia en las escuelas.

 

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