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OPINIÓN

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02/06/2025

La escuela es siempre la misma y los niños cambiaron.

“No me gusta la escuela”, escuchamos una y cientos de veces.
"Vivimos un mundo de constante transformación".
"Vivimos un mundo de constante transformación".

*Por Mercedes Querejeta

Mientras la sociedad y las nuevas generaciones evolucionan a pasos  agigantados, la escuela en su gran mayoría, mantiene sus estructuras, metodologías y enfoques tradicionales. Hay un divorcio entre  la escuela y los alumnos de hoy.

Vivimos en un mundo en constante transformación, la tecnología avanza, las formas de comunicación cambian, las familias se reorganizan en modelos diferentes, y los niños llegan a las aulas con nuevas maneras de pensar, sentir y aprender.   Sin embargo las escuelas siguen operando bajo modelos del siglo pasado, con metodologías rígidas, hasta memorización, en algunos casos y estructuras pocos flexibles.

 Niños de la era digital que viven en un mundo interconectado,  que no saben gestionar sus emociones, ni resolver conflictos, ni comunicarse asertivamente,   se enfrentan a un sistema que no los acompaña.

 Las aulas están pobladas de estudiantes desmotivados, con falta de interés, apatía y aburrimiento. Con dificultades para mantener la atención.

Se hace necesario repensar la escuela con espacios más empáticos y creativos que además de  enseñar contenidos formen personas  acorde a los tiempos  actuales.

Y …si pensamos en nuevas maneras de aprender más visuales, interactivas, colaborativas y tecnológicas.  Que promuevan la participación  de manera activa,  el trabajo en equipo, la creatividad, el pensamiento crítico  y resuelva problemas reales. En espacios donde se  les reconozcan emociones, necesidades y  las diferentes maneras de aprender.

Muchas veces los cambios en las escuelas vienen del coraje y la convicción de algunos docentes. Docentes que innovan sin recursos, que contienen emocionalmente cuando nadie más lo hace, que resisten a estructuras rígidas, que creen en sus estudiantes,  que a pesar de todo, deciden hacer las cosas diferentes

Una escuela renovada sin una sociedad empática, crítica y comprometida sería como plantar un árbol en cemento. Pero una sociedad que camine con su escuela puede transformar generaciones futuras.

 

*Psicop/Coach Ontológico/Esp. en Inteligencia Emocional

Fg e IG mercequerejeta y MV.INTELIGENCIAEMOCIONAL

[email protected]

2920402376

 

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