Publicidad
 

COLUMNA DE OPINIÓN

|
14/04/2026

Efecto turismo en la economía real

*Por el licenciado Dardo Idiart.
Uno de los puntos estratégicos del turismo. Foto archivo.
Uno de los puntos estratégicos del turismo. Foto archivo.

Hoy la economía real en la Argentina atraviesa un momento dispar en cuanto al crecimiento. Hay sectores que crecen y sectores que se contraen.

Dentro de los primeros están el agro (crecimiento interanual 25,1%), la pesca (50,8%), la minería (9,6%) y, como siempre, la intermediación financiera (7,7%), en la que sus dueños/directivos están muy preocupados por los niveles de dos dígitos que ha alcanzado la morosidad. Nunca objetivando y/o ponderando que las tasas activas anuales están en un rango de entre 40% y 80%, lo que hace prohibitiva la toma de créditos y casi impagable para quienes deciden hacerlo. Es realmente increíble el mark up que tienen los bancos: la toman al 22%-25% (que, si se ponderan cuentas corrientes y cajas de ahorro —que prácticamente para los bancos están a costo “0”— y se las corrige por el encaje, el costo del dinero para las entidades financieras no debiera superar el 10%) y la prestan —en promedio— al 50%/60%; o sea, más del 500% de mark up. No hay actividad que tenga este margen de rentabilidad.

Dentro de los segundos, los que se contraen, están el comercio (-3,2% interanual), la industria (-2,6%) y la construcción, que si bien ha mostrado una leve mejoría, parte de una base del año 2025 en la que ha habido muy poca obra pública. Es dable aclarar que la industria está perdiendo dinamismo en todo el mundo; empero, acá es sumamente preocupante porque se da un combo de pérdida de poder adquisitivo y apertura de importaciones que resulta muy perjudicial para el sector industrial (el consumo representa más del 70% en la conformación del PBI nacional).

Acá el punto crítico está en la generación de empleo; es decir, las actividades que crecen en su mayoría son capital intensivo, mientras que las que se reducen son intensivas en mano de obra. Y se puede agregar que algunas de las que crecen son economías de enclave (como las mineras), que traen sus directivos, insumos y administración, entre otros, desde sus lugares de radicación, generando escaso empleo directo.

En virtud de lo expuesto, la Argentina necesita imperiosamente apostar a los sectores intensivos en mano de obra, de modo tal que pueda mejorar la performance del empleo genuino y de calidad. Hoy la tasa de desempleo se sitúa en el 7,5%, con tendencia a la suba. De acuerdo con información de la CAME y de otras consultoras, se han cerrado desde el inicio de esta gestión más de 22.000 empresas.

Es prácticamente dogmático para este gobierno no intervenir y que lo solucione el mercado, para lo cual apela a la desregulación en el entendimiento de que, mejorando trabas burocráticas y bajando algunos impuestos, el mercado solucionará este flagelo.

Ahora bien, en estas instancias en las que la economía real (o, por lo menos, la que genera empleo) no arranca, se requiere un poco más de pragmatismo.

Los sectores intensivos en mano de obra, como lo es —sin lugar a dudas— el turismo, necesitan ser escuchados. El turismo en la Argentina genera entre un 9% y un 10% del PBI nacional; así también, el sector genera aproximadamente un millón y medio de puestos de trabajo, representando entre el 8% y el 9% de la fuerza laboral total.

Ahora bien, el sector —no subsidiado, ni mucho menos— necesita que se contemple la infraestructura turística, tan importante como el atractivo que convoca al visitante. Es increíble cómo se han deteriorado rutas claves para el acceso a los distintos destinos turísticos que tiene nuestro país, sean estos consolidados o emergentes; y como reza el refrán español “para muestra basta un botón”, solo, y para coadyuvar a la brevedad expositiva, hay que contemplar los accesos a los destinos de la provincia (muchos de jurisdicción nacional): el acceso por el puente a Río Colorado (portal de la Patagonia), deteriorado al extremo de ya entrar en “peligro” para los automovilistas, sin miras de reparación en lo inmediato, y así un gran número de vías de acceso tanto para la producción como para el turismo.

No se puede pretender un crecimiento del turismo interno e internacional si no se lleva a cabo un rápido plan de reparación de las vías de acceso a todos los destinos turísticos y/o productivos, entendiendo que la obra pública generará empleos directos, como así también la dinamización de dos sectores —construcción y turismo— que generan mano de obra y que detentan un efecto multiplicador cercano a tres. Obviamente, esto es una condición necesaria pero no suficiente para empezar a generar los puestos de trabajo que el país necesita.

Buscar fondeo, internalizar falencias y establecer un orden de prelación (todo no se puede) es tarea de las autoridades provinciales ante el Gobierno nacional. En definitiva, la economía debe crecer, como se dice habitualmente agrandar la torta para que entren más comensales, tratando de direccionar el crecimiento –vía inversiones- a sectores mano de obra intensivos.

 

* Licenciado en Turismo. Master en dirección de empresas. Trabajó como Gerente zonal Banco Patagonia y COATURV-Cerro Catedral.

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?