VIEDMA -CASO ATAHUALPA
Están enojados los familiares del joven asesinado por anular la indemnización
Ricardo Vinaya expresó públicamente su descontento con la resolución del Superior Tribunal de Justicia (STJ que rechazó abonar una indemnización familiar oportunamente otorgada. Esta persona es el tío del joven asesinado impunemente, Atahualpa Martínez Vinaya.
Los fondos de la indemnización iban a ser destinados a la creación de una fundación que tendría como objetivo generar proyectos para jóvenes y brindar apoyo en casos de crímenes juveniles en la provincia de Río Negro.
Este recurso se consideraba esencial para mantener viva la lucha de Julieta Vinaya (madre de Athualpa y hermana de Ricardo), quien falleció tras años un desgaste emocional debido a la constante búsqueda de justicia por el asesinato de su hijo, Atahualpa Martínez Vinaya, el 15 de julio de 2008.
"Fue un crimen que no fue resuelto. En 2021, la provincia de Río Negro cerró la causa y en abril de 2023, la Corte Suprema de la Nación la archivó completamente, sin miras a que se aclare", recordó Ricardo Vinaya.
Ante la falta de justicia por estas dos muertes, se había solicitado una indemnización a través del abogado Favio Igoldi, la cual parecía estar aprobada en primera instancia. Sin embargo, recientemente se anunció el desestimiento dejando a la familia en una situación difícil.
Ricardo también mencionó que algunos jueces del Superior Tribunal de Justicia (STJ) han tenido comportamiento irregular. En su opinión firmó para que se hiciera juicio político a funcionarios judiciales, pero "nunca sucedió debido al corporativismo en el Consejo de la Magistratura".
Comentó que "a pesar de reconocer la total irregularidad y falta en la investigación por parte de (la entonces fiscal) Daniela Zagari, a quien se le impuso una leve condena de 50 días, el juez (Sergio) Barotto recientemente negó la indemnización, lo cual ha indignado profundamente a la familia.
"Una vez más, nos encontramos con una justicia que no da respuestas, con jueces que ganan arriba de 10 millones de pesos y para nada, eso nos indigna porque tenemos pruebas", afirmó Ricardo Vinaya.
La familia tenía una prueba contundente: una campera con manchas de sangre de Atahualpa, que fue hallada cuatro años después del crimen aunque estuvo disponible a sólo seis meses del hecho. Según se denunció, esta prueba crucial ilustra las irregularidades presentadas a lo largo de toda la investigación, dejando un manto de interrogantes sobre el proceder de la justicia.
La fundación que la familia Vinaya proyectaba crear continúa siendo un símbolo de la búsqueda de justicia. Aunque enfrentan innumerables obstáculos, su deseo es seguir profundizando la lucha en honor a Atahualpa y Julieta, y así brindar esperanzas y oportunidades a futuros jóvenes en una situación similar.
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