VIEDMA
Luchó por adoptar al hijastro y la justicia lo desestimó
En un emotivo gesto de amor y compromiso, un padrastro decidió dar un paso adelante y formalizar legalmente su vínculo con el hijo de su actual mujer tomando en cuenta que con ella tienen una historia en común esperando una segunda criatura.
Sin embargo más allá del apoyo y acompañamiento que le brinda al niño, la justicia se interpuso en su camino negando la posibilidad de la adopción, luego de una profusa evaluación por parte de la Justicia de Familia de esta capital.
El caso llegó a la jueza Paula Fredes cuando en febrero pasado se presentó un vecino de esta ciudad iniciando una demanda de adopción integrativa del hijo de su pareja con quien inició una relación cuando ella estaba embarazada.
Relató que fue una decisión sentida y tomada con el deseo de formar una familia junto a las otras dos hijas del actor (fruto de una relación anterior). Dijo que, desde el nacimiento del niño estuvo a su lado acompañándolo, cuidándolo y brindándole todo el amor que un padre tiene para dar a un hijo. Continuó manifestando que su pareja se encuentra nuevamente embarazada, por lo que están esperando la llegada de su segundo hijo. Sostuvo que es la intención de ambos que pueda llevar el apellido del actor, manteniendo el de su madre, para que tanto él como su hermanito/a por nacer tengan la misma identidad.
En la solución del caso, la magistrada puso sobre la balanza una gran cantidad de consideraciones. “No desconozco que durante los cuatro años de vida del niño, fue y es el presentante, quien ocupa el rol de padre, por lo que su pretensión es legítima y por tanto protegida por el derecho. Sin embargo lo que obsta al progreso de la pretensión es el interés superior del niño,”, advirtió según el fallo difundido por el Poder Judicial de Río Negro a través de su sitio web.
Insistió en que “quedó probado (que) es un proyecto adulto: que la familia que han conformado se reconozca jurídicamente a través del emplazamiento adoptivo del niño de manera que lleve el mismo apellido que su hermana por nacer. Sin embargo (el niño) cree que el señor es su padre biológico, porque esta verdad aún no le ha sido habilitada y conforme, lo dejaron muy en claro las partes ante el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI), no consideran que haya llegado todavía el momento de revelarle al niño su identidad biológica”.
En síntesis, sostuvo que “el pequeño no puede elegir, no sólo aún por su corta edad porque tiene poca capacidad discursiva”, pero “la realidad es que tiene un progenitor biológico que no ha sido emplazado también por una decisión adulta -la de su madre- quien por las razones privadas e íntimas que expuso, decidió no hacerlo”.
Además planteó que “esto tampoco fue elegido por el niño, que quizás en un futuro tenga el deseo o sienta la necesidad de conocer a su progenitor biológico y porque no, de construir lazos de afecto con él, posibilidad que se vería coartada de hacerle lugar a la adopción de integración plena que solicitan ya que es irrevocable y privaría completamente de esta posibilidad en el futuro” con lo cual Fredes rechazó la demanda del padrastro.