Quedó en libertad restringida un conflictivo menor quien prometió portarse bien
El 14 de julio pasado, un conocido adolescente del barrio 1.016, protagonizó con un compinche un violento robo a una familia, a cuya niña que iba con su madre por la calle Honduras, le puso una pistola en la cabeza para llevarse una mochila, que entre otras cosas, llevaba un kit diabético de la menor. Ese hecho delictivo ocurrió al anochecer y su secuaz le pegó una piña en el estómago a la mamá de la niña.
El muchacho que en las últimas horas estuvo frente a la jueza de Garantías, Itiziar Soly, tiene una trayectoria bastante revoltosa. La noche del asalto a mano armada no llegó lejos. Fue aprehendido por la policía y estuvo internado en el centro de contención ex Hogar Pagano.
Recientemente se le venció el primer mes de investigación, y como falta declarar testigos del violento momento que se puso en riesgo a la mamá y a la nena, se extendieron los plazos con algunos cambios. Es que hubo un acuerdo entre la fiscal Paula De Luque y el defensor oficial, Juan José Álvarez Costa.
En la audiencia hizo uso de la palabra la trabajadora social de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), Liria Tropa, quien hizo referencia a que el joven está teniendo buen comportamiento en el centro de contención, aunque “al principio costó su adaptación”.
Antes de que la fiscal y el defensor den cuenta de los planes para la libertad restringida, la jueza preguntó que probabilidades existen de volver a escolarizarse en el ciclo secundario. Sin embargo, no quedó precisada esa posibilidad por encontrarse avanzado el ciclo lectivo.
Luego se mencionó el acuerdo. El muchacho tendrá tobillera electrónica, dejará las 1.016 e irá a vivir por espacio de tres meses con su abuela al barrio Jardín mientras se sigue sustanciando la causa.
No podrá salir entre las 22 y las siete de la mañana, y tampoco podrá acercarse a las viviendas de los testigos quienes aún deben prestar declaración. La perimetral tendrá 300 metros, y si se encuentra con ellos en otro lugar, debe abandonarlo.
El muchacho tendrá que seguir trabajando en el barrio Santa Clara ya que se presentó como albañil, y hasta el 16 de noviembre cuando vence el plazo de investigación, se comprometió ante la jueza a hacer buena letra. También habrá un seguimiento de la SENAF y de la Subcomisaría 59.
Soly advirtió que si vuelve a descarriarse, se lanzará la alerta por parte de la Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico (UADME) y será detenido.