A UN AÑO DE LA MUDANZA DE LOS CARRITOS
Los elogios sobrepasan a los efectos adversos entre los gastronómicos del Parque Ferreira
La puesta en valor del corredor gastronómico del Parque Ferreira genera un despertar positivo en líneas generales, aunque se mantienen algunas asignaturas pendientes, según los emprendedores.
Los carritos se encuentran en el paseo desde el 18 de enero de 2021 luego de cierta desorganización que existía en el muelle de lanchas donde se producía un cuello de botella para el tránsito.
Camila, hace arepas allí, mostrando un costado colombiano en el paseo gastronómico. “Puede ser que esto esté lindo, pero hay que mirar atrás (de los carritos) porque se levanta tierra”, señala ante NoticiasNet.
Agustín Pinchulef está chocho. Destaca que a partir de que arrancó generó “más unión” entre los emprendedores porque “hay más comunicación”, además “colocaron cámaras de seguridad, hay sereno, y está bueno porque nos apoyamos entre todos”.
Puso como ejemplo que “si a mí me falta jamón el colega me lo facilita, y voy a ayudar si a alguien no tiene queso, las ventas son muchas más por la ubicación porque (el paseo) está bien diseñado”.
Una respuesta similar brindó Agustín Stangen. “(El paseo) es mucho más cómodo, ayuda la movilización de la gente en la costa”, señala.
A su lado, José Luis Fibiger ofrece un balance “medianamente bueno”. Argumenta que “dio trabajo a la gente”, sin embargo advierte que “hay cosas que se deben cambiar”.
Agrega que “aquí se concentran unas 2.000 personas (por noche), y no hay baños públicos, se necesitan duchas pagas no públicas para los turistas, no hay lugar para que la gente se lave las manos, justo ahora que hay coronavirus”.
Por su parte, José el vecino de otro carrito, resalta que al principio la gente se quejaba por falta de comodidades como la vereda, pero después con esa construcción “fue una maravilla, y a la gente le gusta”.