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29/10/2026

Salud mental: profesionales de Río Negro llevaron su experiencia comunitaria al debate en la UBA

Especialistas integrales de la Red Argentina de Suicidología marcaron las claves sobre cómo detectar factores de riesgo, evitar el aislamiento y fortalecer el rol de la comunidad.
Con una fuerte presencia de Río Negro, referentes de la salud mental, la psicología y la comunicación analizaron herramientas clave. Foto: Gentileza para NoticiasNet.
Con una fuerte presencia de Río Negro, referentes de la salud mental, la psicología y la comunicación analizaron herramientas clave. Foto: Gentileza para NoticiasNet.

Río Negro fue parte del Congreso Nacional de Suicidología que se desarrolló el 26 de octubre en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en la que especialistas de distintas disciplinas analizaron herramientas para intervenir ante situaciones de sufrimiento y fortalecer las redes de cuidado.

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Según puedo saber NoticiasNet en comunicación con Marcelo Mandri, presidente de la Red Argentina de Suicidología, “el encuentro reunió a profesionales de la psicología, la psiquiatría, la comunicación y la intervención en crisis”.

La actividad fue inaugurada por el decano de la facultad, el Prof. Dr. Alejo Leopoldo Pérez Carrera, y contó con la participación de la Secretaría de Género y Equidad de la institución.

Durante su exposición, Mandri habló sobre cómo debe abordarse la temática, teniendo presente “una perspectiva biopsicosocial y comunitaria”. El planteo apunta a comprender “la interacción entre las dimensiones biológicas, psicológicas y sociales, sin reducir una situación compleja a un único episodio o motivo”.

En ese marco, compartió su experiencia de trabajo comunitario en Río Negro y destacó “la importancia de capacitar a los distintos actores sociales y coordinar acciones entre instituciones, familias, organizaciones y servicios de atención”.

Parte de las argumentaciones de Mandri en la ponencia versaron bajo la premisa de que “la comunidad puede cumplir un papel relevante cuando reconoce el sufrimiento, se acerca a la persona y contribuye a que encuentre asistencia”. En este sentido, aclaró que “esto no implica reemplazar a los profesionales, sino favorecer una respuesta articulada y evitar que quienes atraviesan una crisis queden aislados”.


Las señales de alarma y la importancia de escuchar

La psicóloga Verónica Calamante, también integrante de la Red Argentina de Suicidología y especializada en intervención en crisis suicidas, abordó “los factores de riesgo, las señales de alarma y los recursos que pueden ayudar a prevenir situaciones críticas”.

Entre los indicadores que requieren atención mencionó “los cambios persistentes de conducta, el aislamiento y las modificaciones en el desempeño habitual”. También se refirió a las autolesiones y al consumo problemático, aclarando que “estas manifestaciones deben analizarse en el contexto de cada persona y no permiten establecer, por sí solas, un diagnóstico o predecir una conducta”.

En esa misma línea Calamante puso el acento “en la escucha activa” y en la necesidad de evitar respuestas que minimicen el sufrimiento. En particular, cuestionó que las autolesiones o los intentos de suicidio sean considerados simples “llamados de atención”, ya que esa interpretación puede descalificar el malestar y obstaculizar una respuesta de cuidado.

La especialista también explicó que pueden pedir “orientación familiares, amistades o vecinos preocupados por alguien”, incluso cuando la persona afectada no busca ayuda directamente. Ante el rechazo de asistencia, planteó “la importancia de ampliar la red de apoyo y reconocer los límites de quien acompaña”.

Otro de los ejes fue la comunicación, Frank Ketelhonhn, magíster en Comunicación e integrante del equipo de formación de la Red, analizó cómo los medios y las redes sociales pueden influir en la manera en que la sociedad comprende el suicidio.

Durante su exposición presentó el efecto Werther, asociado a posibles “conductas de imitación” tras determinadas coberturas, y el efecto “Papageno”, vinculado con relatos que muestran alternativas frente a una crisis y promueven la búsqueda de ayuda.

Entre las recomendaciones se destacaron evitar el sensacionalismo, no difundir métodos, resguardar la identidad y la privacidad y evitar explicaciones que atribuyan una muerte a una única causa. También se remarcó la importancia de incorporar recursos de asistencia en las publicaciones y actuar con responsabilidad frente a contenidos sensibles en redes sociales.

Salud mental, intervención en crisis y posvención

El médico psiquiatra Alejandro Lupi, integrante de la Red Argentina de Suicidología desarrolló un enfoque del sufrimiento psíquico que contempla factores biológicos, psicológicos y sociales.

En su presentación abordó distintos cuadros de salud mental, entre ellos la ansiedad, la depresión, el trastorno bipolar y los trastornos psicóticos, además de las problemáticas relacionadas con el consumo de sustancias.

Lupi destacó la necesidad de “combatir el estigma que puede retrasar una consulta” y fortalecer el trabajo conjunto entre psicología, psiquiatría y otras especialidades. Los cambios marcados del ánimo y el insomnio persistente fueron mencionados como posibles motivos de evaluación, sin reducir el abordaje a un síntoma aislado.

Mandri, desde su experiencia como negociador en situaciones de crisis, se refirió a la contención verbal, la escucha y la reducción de la tensión como herramientas para facilitar una intervención segura de los equipos especializados.

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