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13/06/2026

Jorge Del Vecchio: la historia del hombre que vendió bicicletas por generaciones en Viedma

Miles de chicos pasaron por su negocio con la ilusión de llevarse su primera bicicleta. A los 84 años, sigue detrás del mostrador, conserva la misma pasión por el deporte y guarda recuerdos que recorren más de medio siglo de historia en la comarca.
Jorge Del Vecchio, ícono de la comarca Viedma y Patagones. Foto NoticiasNet.
Jorge Del Vecchio, ícono de la comarca Viedma y Patagones. Foto NoticiasNet.

Hay nombres que trascienden a las personas y terminan convirtiéndose en parte de la identidad de una ciudad. En Viedma y Patagones, hablar de bicicletas es, inevitablemente, hablar de Jorge Del Vecchio.

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Con 84 años y casi seis décadas al frente de su comercio, Del Vecchio no es solamente un comerciante reconocido. Es un testigo privilegiado de la transformación de la comarca, un apasionado dirigente deportivo y un vecino que supo ganarse el cariño de generaciones enteras.

Su historia está profundamente ligada al deporte. Aunque muchos lo identifican por la tradicional bicicletería, su primera gran pasión fue el básquet. Desde muy joven vistió los colores de Emilio Mitre y más tarde continuó vinculado como dirigente, acompañando el crecimiento de distintas instituciones deportivas de la región. Tal es su trayectoria que fue reconocido como personalidad destacada y querida de la comunidad deportiva, en agradecimiento a su permanente colaboración, su compromiso y la excelente predisposición que demuestra en cada actividad vinculada al deporte. Y, el 8 de mayo pasado, tuvo un recibimiento de pie por parte del club Deportivo Viedma.

"El básquet siempre fue mi pasión", recordó en una entrevista por Un Día Cualquiera, por Radio Noticias. "Yo recuerdo haber escuchado con un tío mío en radio las finales del Mundial 50, cuando salimos campeones. Yo en ese momento tenía ocho años, pero recuerdo eso. Y al básquet lo he seguido toda la vida", precisó.

Es una pasión que nació cuando era apenas un niño y que todavía hoy lo lleva a seguir partidos de ligas nacionales e internacionales con el mismo entusiasmo de aquellos primeros años. "Jugué hasta el 75, siempre ligado a Emilio Mitre y luego en Deportivo Patagones. Al básquet lo seguí toda mi vida y actualmente lo sigo mucho. Me gustan los partidos de NBA, del básquet de España, de la Liga Nacional. Me gusta todo", contó.

La historia con la clásica bicicletería

Sin embargo, el destino terminó llevándolo por otro camino. Mientras cursaba estudios terciarios en Bahía Blanca, una situación familiar lo obligó a regresar a la comarca y hacerse cargo del negocio que había iniciado su padre décadas atrás.

Lo que parecía una responsabilidad circunstancial terminó convirtiéndose en el proyecto de toda una vida. Desde finales de la década del sesenta, Del Vecchio acompaña el crecimiento de Viedma desde el mismo lugar. Vio cómo las calles de tierra se transformaron en avenidas, cómo llegaron nuevos barrios y cómo la ciudad multiplicó su población. También fue testigo de los cambios en las costumbres.

Del Vecchio contó en Radio Noticias: "Eso fue allá por el año 67. Y después, en el 68, construí lo que es el negocio que está ahora en Saavedra 430. Porque eso era un baldío y nosotros, el negocio original era en Carmen de Patagones veinte años antes", indicó.

Bicicletería actual en Saavedra 430. Foto Graciela Balda. 

 

"Antes el gran regalo era la bicicleta para Reyes. Hoy cambió un poco, pero la alegría de un chico cuando recibe su primera bicicleta sigue siendo la misma", contó en el estudio junto al Chavo Varela y Marcelo Zapata.

"Las caras de los nenes cuando la mamá les compra una bici son una alegría tremenda. La bicicleta siempre fue algo atractivo para los chicos”, afirmó y amplió que muchos llegan décadas después para recordarle aquella bicicleta que recibieron durante la infancia. "Vienen y me dicen: yo era aquel chico que vino con sus padres a comprar una bici", relató con orgullo.

La confianza también fue una marca registrada de su forma de trabajar. Durante años entregó bicicletas fiándose únicamente de la palabra de sus clientes. "Mucha gente se llevaba la bicicleta y me pagaba cuando podía. La mayoría siempre cumplió", indicó.

Letreros en el comercio de Jorge Del Vecchio. Foto Graciela Balda. 

 

"Por ahí las mañanas las paso de largo, pero a la tarde estoy mucho en el negocio. Me hace bien, me distrae", explicó y añadió: “Viedma mejoró mucho. Es otra cosa. Confío en la gente y confío en los dirigentes. Espero que siga creciendo y mejorando".

Más allá de su actividad comercial, Del Vecchio conserva una memoria privilegiada sobre la historia deportiva de la comarca. Recuerda campeonatos, jugadores, clubes y hasta anécdotas de personajes que forman parte del patrimonio cultural de la región.

También mantiene intacta otra de sus grandes pasiones: Racing Club. Socio sentimental de cada triunfo y cada frustración de la Academia, sigue los partidos con el mismo fervor que cuando era un adolescente. Al respecto, lamentó el presente del club y dijo: "A mí me genera un poco de preocupación, porque me hubiera gustado que la salida de Gustavo Costas, ídolo del club, hubiera sido distinta, pero bueno, las circunstancias están diciendo lo contrario".

A los 84 años continúa asistiendo a su negocio, especialmente durante las tardes. Dice que el trabajo le hace bien y que lo mantiene activo. Aunque reconoce que los años traen algunos achaques, no piensa todavía en el retiro.

Memorias en la Bicicletería Del Vecchio. Foto Graciela Balda. 

 

"No tengo una fecha", responde cuando le preguntan hasta cuándo seguirá. La respuesta parece lógica. Después de todo, para miles de vecinos de Viedma y Patagones, Del Vecchio ya dejó de ser solamente una bicicletería. Es un pedazo de la memoria colectiva de la comarca, una de esas historias que siguen rodando generación tras generación, como las bicicletas que durante décadas ayudó a poner en marcha.

Cómo era Don Zatti 

En otro tramo de la entrevista, fue consultado por Manuelito Goyeneche (o "Manolito"), quien fue una gloria histórica del ciclismo en Viedma y Patagones y un querido bicicletero local.  Destacado competidor en los años 30 y 40 —como en la famosa competencia Doble Casás de 1940—, se convirtió en un verdadero maestro y referente del deporte en la región. 

Al respecto, Del Vecchio dijo: "Manuelito era primo hermano mío. Él atendía lo que era la sucursal nuestra en Viedma, que era en esa piecita que ahora no está, porque la demolimos e hicimos lo que está ahora. Él fue un ciclista muy conocido en la zona. Y era uno de los mejores pedalistas. Y después, bueno, él estuvo conmigo hasta el año 2001, 2002".
 
 
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