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05/06/2026

El dolor colectivo y el refugio de las canciones: el adiós al Indio Solari desde la mirada de Criminal Mambo

Gabriel Pavelka, integrante de la banda tributo local, analizó cómo el legado del artista se transformó en una herramienta de contención y resistencia.
El fallecimiento del Indio Solari abre un profundo interrogante sobre el misterio de su arraigo popular y la transmisión de su obra a través de las generaciones. Foto: Gentileza.
El fallecimiento del Indio Solari abre un profundo interrogante sobre el misterio de su arraigo popular y la transmisión de su obra a través de las generaciones. Foto: Gentileza.

La noticia del fallecimiento del Carlos Alberto Solari sacudió los cimientos de la cultura popular argentina, generando un impacto inmediato en las redes sociales y los medios de comunicación que rápidamente se transformó en un duelo colectivo.

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En la Comarca Viedma-Patagones, el eco del dolor resuena con una vibración particular a través de quienes convirtieron la obra redonda en su propia bandera. Desde el año 2012, la banda local Criminal Mambo se dedicó a homenajear la mística del Indio y de Patricio Rey, llevando ese sentimiento no solo por los escenarios de la región, sino también por diversas geografías del país.

"Hemos pasado por unos cuantos escenarios, vivido muchas experiencias, y nos pasaron unas cuantas cosas en este camino: nacimientos, muertes, alegrías, tristezas", reflexionó Gabriel Pavelka, integrante de la agrupación.

En ese trayecto, el dolor les tocó de cerca al despedir en los últimos años a un músico de la formación y a su escenógrafo. Ese recorrido vital, sumado a las innumerables "misas ricoteras" a las que asistieron como fanáticos, les permitió constatar que en el encuentro con el público ricotero habita un componente inusual para estos tiempos: "Magia, pasión, integración, solidaridad, conciencia crítica, respeto y sensibilidad; rasgos no tan frecuentes de encontrar en los días que corren", expresó.

El misterio de la cercanía y el espejo de "El Diego"

Ante el shock provocado por el deceso del artista, surgen preguntas inevitables sobre cómo procesar la muerte de un referente popular a quien la gran mayoría jamás conoció en persona. Las reacciones en los alrededores de su casa en Parque Leloir o en los barrios populares repitieron frases como "es uno de los nuestros" o "te llega al corazón".

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Pavelka trazó un paralelismo con otra pérdida reciente y masiva: "La partida de 'El Diego' también resuena mucho en los relatos. Arrancó lágrimas de una buena parte del pueblo y del mundo sin que muchos pudieran explicar las razones en el momento. Después se precipitan asociaciones, interpretaciones, se nos movilizan recuerdos y sentimos que una parte nuestra se va también. Cada uno irá descubriendo por dónde ingresó el golpe en este proceso de intentar arrimar palabras ante el vacío".

Para el músico local, el fenómeno interroga directamente a las subjetividades y a la notable transmisión transgeneracional de este cancionero. Las composiciones del Indio nunca fueron pensadas desde la lógica del entretenimiento, sino desde el combate. No se limitaban a la denuncia de las injusticias sociales o las revoluciones, sino que abrazaban las complejidades humanas.

El propio Solari definía su escritura bajo una premisa clara en 2011: "Escribo canciones en la creencia de que el efecto poético se produce por la capacidad de un texto de continuar generando lecturas diferentes sin ser consumido nunca por completo... La principal regla poética es conmover".

De los talleres en las cárceles al latido del barrio

Esa capacidad de conmover y alojar historias particulares es lo que Criminal Mambo experimentó de manera directa en su labor comunitaria e institucional en la capital rionegrina.

Durante un tiempo, trasladaron la pasión ricotera a un barrio de Viedma, donde junto a los jóvenes de la zona plasmaron en murales frases indelebles como “si no hay amor que no haya nada” o “un corazón no se endurece porque sí”. Asimismo, llevaron esas canciones y espacios de reflexión a talleres dentro de los penales locales.

"Innumerables anécdotas tendríamos para contar de las devoluciones que la gente nos hace cuando realizamos presentaciones, siempre por la vía del agradecimiento, el abrazo y la emoción", relató Pavelka.

Desde personas atravesando malos momentos hasta celebraciones por nacimientos, nuevos empleos o recuperaciones de enfermedades: "Es evidente que las canciones del Indio y los Redondos alojan historias, tocan en el cuerpo y producen un refugio en las emociones".

El Indio solía advertir en sus misas que no podía hacerse cargo del lugar de absoluta referencia en el que la gente lo ubicaba, pero sostenía esa mística desde un posicionamiento ético decidido. Fue un artista que supo levantar tanto los pañuelos blancos como los verdes, interpelando siempre a su público.

Sus intervenciones políticas y sociales quedaron grabadas en la memoria, como cuando en su última misa en Olavarría en 2017 remarcó que "los muchachos no nacen malos" y que "el Estado no puede ser penal antes que social", o su histórica postura de 1997 en favor de escuchar a las juventudes por tener "mucha más información del futuro". De forma gradual, supo delegar su legado en Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, hoy encargados de mantener viva su música.

El llamado al lazo colectivo

Frente al vacío actual, Pavelka sostuvo que el panorama convoca, una vez más, al lazo social y al ritual simbólico del duelo colectivo. "Nos llama a la palabra, a la escucha, a darle lugar a las emociones; a salir de la individualidad a la que nos conduce el sistema y las redes sociales, para rescatar los valores de la tribu y no de la masa anestesiada".

Mientras las Madres de Plaza de Mayo lo despidieron en sus comunicados bajo la consigna "y viva la vida siempre", las plazas de la resistencia se pueblan con sus canciones para hacer frente a la desolación.

Desde el humilde reconocimiento de la formación viedmense, el mensaje final hacia la comunidad ricotera de la Comarca se sintetiza en un abrazo fraternal y en la vigencia de aquellas líneas del Indio que hoy operan como un faro: “En la resistencia está todo el hidalgo valor de la vida...”. En el corazón del pueblo, el brindis tradicional seguirá sonando: ¡Graciosos y valientes!.

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