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27/03/2026

¿Cómo planea Río Negro ganarle la pulseada a la sequía en los parajes más remotos?

Los detalles de la estrategia para asistir a las comisiones de fomento más críticas.
El DPA detectó excedentes de agua que se pierden antes de llegar a los hogares.
El DPA detectó excedentes de agua que se pierden antes de llegar a los hogares.

La emergencia hídrica en Río Negro no solo es una cuestión de sequía y falta de nieve; es también una carrera contra el desorden y la precariedad estructural. En una reveladora entrevista con el programa "Tocá Madera" de Radio Noticias (105.5 MHz), Sebastián Collado, coordinador del plan integral de mejoras del DPA, expuso una realidad que parece contradictoria: mientras algunos parajes sufren la falta total del recurso, otros cuentan con aportes de agua que deberían sobrar, pero que se pierden antes de llegar al consumo humano.

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Uno de los casos más paradigmáticos es el de Aguada de Guerra. Según Collado, los relevamientos técnicos detectaron aportes de entre perforaciones y vertientes de 8 metros cúbicos por hora. "Si lo distribuimos en la población, estamos hablando de más de 1.000 litros por día por persona. Es un consumo enorme", señaló el funcionario. Sin embargo, la localidad ha tomado dimensión mediática precisamente por la falta de agua.

El ganado frente al consumo humano

¿A dónde van esos mil litros diarios por habitante? La respuesta está en la falta de ordenamiento. En plena emergencia, el recurso se desvía para uso ganadero y productivo sin un cupo definido. "Lo que tenemos que empezar a hacer es ordenarlo. Nuestra vara es garantizar 200 litros por persona por día, un número que está por encima de los valores internacionales", explicó Collado. El objetivo es priorizar el uso humano y, solo con el excedente, regularizar el abastecimiento para los animales.

La situación climática - marcada por altas temperaturas y la escasez de precipitaciones - golpeó con dureza a parajes como Peña Blanca, Colanconué, Cerro Alto y Paso Flores. En algunos casos, la situación es tan crítica que se ha tenido que recurrir al acarreo de agua desde distancias impensadas: Peña Blanca hoy debe recibir el suministro mediante camiones que viajan desde Catriel.

"Llevamos agua desde Catriel mientras se analizan proyectos más estructurales, porque depender del acarreo es algo que queremos evitar", admitió el coordinador.

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El obstáculo de la vivienda precaria

Incluso en lugares "paradisíacos" por sus vertientes naturales, como Sierra Pailemán, Los Berros o Ventanas, la infraestructura domiciliaria es el eslabón más débil. El DPA detectó que la mayoría de las casas no cuentan con tanques de reserva.

"Cualquier merma de caudales deja al vecino inmediatamente sin agua porque dependen directamente de la captación", señaló Collado. Sin embargo, la solución no es tan simple como instalar un tanque: muchas viviendas son construcciones precarias que no soportan el peso de un tanque elevado, lo que obliga al Estado a buscar alternativas de almacenamiento que se adapten a la realidad de la Región Sur.

Con el monitoreo constante como bandera, el DPA busca ahora adaptar las instalaciones a los nuevos y bajos niveles de los acuíferos, intentando que el agua que brota de las piedras llegue, finalmente, a la mesa de los rionegrinos.

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