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EN LA DISTRIBUCIÓN DE ALIMENTOS

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16/12/2025

La Justicia advirtió sobre graves irregularidades en el Ministerio de Capital Humano

La PIA encendió alertas sobre el funcionamiento del Ministerio de Capital Humano en materia de compra, almacenamiento y distribución de alimentos destinados a sectores vulnerables.

La reciente auditoría realizada por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) ha desvelado inquietantes irregularidades en la gestión del Ministerio de Capital Humano en la entrega de alimentos a sectores necesitados.

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Se ha detectado una preocupante falta de control y una gestión caótica que ha levantado sospechas sobre el paradero de los productos destinados a la asistencia social. El exhaustivo informe ha sido remitido a la Justicia, así como a la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) para su análisis crítico.

Uno de los aspectos más alarmantes señalados por la PIA es la ausencia de un sistema claro que asegure la trazabilidad de los alimentos. Esto imposibilita determinar quiénes son los beneficiarios finales de los productos almacenados, un aspecto fundamental en cualquier operación de distribución justa y efectiva.

"No resulta posible individualizar con el grado de certeza requerido quiénes fueron los destinatarios finales de los alimentos acopiados", señaló contundentemente el fiscal Sergio Rodríguez, junto a sus colaboradores.

La inexistencia de un procedimiento formal dentro del ministerio para regir la entrega de alimentos viola principios básicos de legalidad y administración pública responsable. No hay evidencias de registros coherentes, los cuales son esenciales para un manejo transparente y acorde con el deber del sector público de actuar bajo principios de razonabilidad.

Detrás de estas prácticas administrativas fragmentarias se encuentran serias inconsistencias, tales como datos de stock desconectados de las plantillas oficiales y documentos judiciales, así como remitos sin la necesaria firma de recepción por parte de los destinatarios. Todo esto enmarcado en contratos de licitaciones elevadas gestionadas a través de organismos internacionales, pero sin la debida acreditación que refleje su utilización correcta.

El informe destacó además un inventario de alimentos, incluyendo aceite de girasol y leche en polvo, la cual representa una gran inquietud, pues parte de ella estaba cercana al vencimiento y tuvo que ser repartida apresuradamente para evitar pérdidas patrimoniales. Otras mercaderías, como legumbres y fideos, han sido entregadas en condiciones similares, sin especificaciones exactas que conduzcan a su control detallado.