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ARGENTINA DICE NUNCA MÁS

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24/03/2026

Masiva movilización en plaza de mayo a 50 años del golpe de estado cívico militar

A pocos metros de la Casa de Gobierno se instaló el escenario para el acto central, donde referentes de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo leyeron un documento conjunto de protesta y reflexión.

El 24 de marzo se vistió otra vez de memoria, a 50 años de aquel ominoso momento en el que se dio inicio a una de las etapas más oscuras en la historia de Argentina: la última dictadura militar. Como cada año, las calles del país se vieron teñidas de rostros, pancartas, consignas y una profunda sensación de homenaje a quienes aún se busca incansablemente. Este aniversario, sin embargo, tiene un significado particular por alcanzar medio siglo desde el golpe de Estado que estableció un régimen de terror.

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En Buenos Aires, epicentro de la multitudinaria movilización, la Plaza de Mayo se convirtió en un vasto mar de pañuelos blancos, emblema que por décadas las Madres de Plaza de Mayo han portado con valentía y tenacidad. Fue allí donde las voces volvieron a unirse, recordando a esas almas desaparecidas y clamando justicia. Bajo la intensa proclama "¡Que digan dónde están!", el reclamo por la verdad quedó firmado por quienes llevan 50 años resistiendo al olvido.

El documento leído por los referentes de Abuelas y Madres fue un contundente recordatorio de lo que no se puede permitir que se desvanezca en la neblina del tiempo. Estas declaraciones, pronunciadas tanto con dolor como con furia contenida, se dirigieron hacia la incesante demanda de respuestas sobre el paradero de los desaparecidos. Recordaron las atrocidades cometidas con escalofriantes datos y anécdotas.

Mientras tanto, en un gesto de unidad política que genera esperanza, las distintas agrupaciones que por años marcharon en fechas separadas, se congregaron en una única fecha y una única voz. Esto no solo remarca una cohesión necesaria frente al negacionismo y los intentos de distorsionar la historia, sino también un mensaje potente para las generaciones venideras: unidos en la verdad y la justicia, por sobre diferencias ideológicas que por años los mantuvieron distantes.

Y es que la jornada de memoria no es solo un ejercicio de rememoración, sino también una fuente de educación para los jóvenes. En este sentido, se pudo ver la activa participación de estudiantes de niveles educativos de todo el país, desde escuelas primarias hasta niveles universitarios, quienes plasmaron su entendimiento de la historia a través de trabajos que reflejan una comprensión madura y un compromiso con la memoria histórica. Esto es vital, ya que al empoderar a las nuevas generaciones con el conocimiento del pasado, se garantiza que errores similares sean evitados y que el grito de "Nunca Más" resuene con mayor eco.