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DESDE 2005

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09/09/2025

Histórico triunfo: el peronismo realizó su mejor elección legislativa en Buenos Aires en dos décadas

Sólo la Quinta y la Sexta se mantuvieron en manos opositoras, mientras que en el resto del territorio, incluido el interior, revirtió una tendencia histórica de derrotas.

El peronismo bonaerense logró el domingo pasado un desempeño electoral que no se registraba desde 2005, marcando una nueva página en la historia de la política en Buenos Aires.

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Con la victoria en seis de las ocho secciones electorales, el justicialismo evidenció un crecimiento sustancial respecto de los últimos años, y dejó entrever un cambio significativo en el panorama político local. Vale resaltar que este triunfo récord le devuelve al partido una condición de hegemonía en varias regiones que históricamente habían sido esquivas o adversarias.

En detalle, la victoria peronista se consolidó en lugares clave como la Primera y Segunda secciones, donde el justicialismo reafirmó su predomino tras varias elecciones difíciles. La Primera sección logró gracias a una campaña encabezada por figuras prominentes como Gabriel Katopodis y Malena Galmarini que derrotaron al oponente Diego Valenzuela con un margen de casi 11 puntos. De manera similar, en la Segunda sección, la historia mostró ser volátil pero, en esta ocasión, los candidatos del oficialismo lograron prevalecer.

Entretanto, la Tercera sección continuó siendo un bastión indiscutible del peronismo, con un triunfo categórico respaldado por una revalorización de la figura de Axel Kicillof y la gestión territorial de los intendentes peronistas. Estos resultados contrastan fuertemente con el pasado reciente donde las derrotas fueron constantes en algunos distritos claves.

El interior bonaerense tampoco quedó fuera de esta nueva ola de éxitos peronistas. En la Cuarta sección, previamente dominada por la oposición, el peronismo resurgió triunfante, recuperando la aura de 2005 y revirtiendo las derrotas sufridas con sucesivas administraciones opositoras. Sin embargo, la Quinta y Sexta secciones mantuvieron un control opositor, aunque el peronismo mostró una competencia más cercana respecto al pasado.

Otro dato destacado fue el impacto del triunfo en la Octava sección, históricamente adversa al peronismo, donde se logró una victoria al posicionar las candidaturas locales en sintonía con una fuerte gestión municipal. En general, estos resultados no sólo redefinen el mapa político en conjunto del conurbano y la provincia de Buenos Aires, sino que también podrían permeabilizarse a nivel nacional, fortaleciendo al peronismo en futuras contiendas.