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01/08/2025

Chocó, huyó y volvió a chocar: la condenan por los dos impactos

Una mujer embistió un auto estacionado en Río Colorado, intentó huir, fue seguida por el dueño del vehículo y volvieron a colisionar. La Justicia la responsabilizó por ambos choques.
Pode Judicial de Viedma.
Pode Judicial de Viedma.

En Río Colorado, una maniobra imprudente terminó con una doble colisión y una sentencia civil. Todo comenzó cuando un hombre dejó su auto estacionado frente a la casa de un familiar. Minutos después, un fuerte golpe lo alertó: desde la ventana vio que su vehículo había sido chocado por una mujer que intentaba salir en reversa.

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La conductora huyó sin dejar datos, pero el dueño decidió seguirla. La interceptó a pocas cuadras. Según relató, ella afirmó tener “todos los papeles en regla”, pero insistió en retirarse. En ese forcejeo de decisiones —él bloqueando el paso, ella queriendo avanzar— se produjo un segundo impacto. Y otra vez, la mujer se fue del lugar.

La causa llegó al Juzgado Civil de Choele Choel, donde el juez no solo acreditó ambos choques, sino que condenó a la conductora y a su aseguradora al pago de los daños materiales por los dos episodios. El primero, ocurrido mientras el auto estaba estacionado, provocó daños en el lateral izquierdo. El segundo, en medio del intento de fuga, dejó marcas en el lateral derecho.

Durante el proceso, la mujer negó toda responsabilidad, aunque reconoció el primer impacto. Afirmó que el segundo choque fue causado por el accionar del hombre, quien —según su versión— le cruzó el auto para impedirle el paso. Solicitó ser eximida de responsabilidad por ese segundo evento.

Sin embargo, las pruebas periciales fueron contundentes. Un perito confirmó que el vehículo presentaba daños compatibles con una colisión en reversa mientras estaba detenido, y que existieron dos momentos diferenciados en la secuencia de los hechos.

Para el juzgado, la defensa de la conductora no logró probar que el segundo impacto fuera enteramente atribuible al otro conductor. Tampoco aportó elementos que permitieran romper el nexo causal de su responsabilidad.

La sentencia consideró que hubo una conducción imprudente y negligente, y además valoró negativamente su actitud procesal, marcada por la falta de colaboración con la producción de prueba. Con ese criterio, el tribunal la responsabilizó por ambos impactos y ordenó el resarcimiento.

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