Publicidad
 

COLUMNA DE OPINIÓN

|
12/03/2025

La importancia de los elementos de protección personal en aplicadores de fitosanitarios

No existen pesticidas seguros, si no formas seguras de utilizarlos.

Para reducir el nivel de riesgo de cada actividad se debe comenzar con un Análisis o matriz de riesgos el cual consiste en una detenida observación del estado de las instalaciones, herramientas en general o procesos de trabajo, procurando determinar de la mejor manera las eventuales situaciones que puedan provocar daños a equipos y especialmente a personas.

A partir de este punto, se revisarán las mejoras, todo lo que se considere útil, necesario y posible realizar para disminuir el riesgo de accidentes. Cuando se hayan realizado esta etapa de la mejor manera posible, se deben utilizar los Elementos de Protección Personal (EPP).

Leé también: La importancia de la comodidad en el uso de maquinarias agrícolas e industriales

Los EPP corresponden a cualquier equipo, aparato o dispositivo especialmente diseñado y fabricado para resguardar al cuerpo de cualquier daño provocado por accidentes del trabajo o enfermedades profesionales. Es fundamental saber y entender que los EPP no eliminan los riesgos, solo minimizan o evitan los daños físicos a las personas. Son las últimas barreras entre el trabajador y los riesgos.

En este artículo se abordará la importancia que tiene el uso de los elementos de protección personal (EPP) como principal medida preventiva en la seguridad de los trabajadores que aplican fitosanitarios.

En el sector agrícola, la decisión de usar fitosanitarios debería tomarse solamente cuando todas las otras alternativas de medidas de control hayan sido consideradas.

La Organización mundial de la salud define a los fitosanitarios como aquella sustancia o mezcla de sustancias destinadas a prevenir la acción de insectos (insecticidas), ácaros (acaricidas), moluscos (molusquicidas), roedores (rodenticidas), hongos (fungicidas), malas hierbas (herbicidas), bacterias (antibióticos y bactericidas) y otras formas de vida animal o vegetal. 

En muchas ocasiones el uso de fitosanitarios en la producción agropecuaria es necesario por razones técnicas-productivas, económicas-comerciales y sociales. Desde hace un tiempo atrás y con mayor intensidad en la actualidad los consumidores de productos agropecuarios y la sociedad en general, se encuentra preocupada y sensibilizada con respecto a la utilización de los diferentes productos fitosanitarios y su impacto respecto a factores ambientales, inocuidad de los alimentos, salud integral de las personas y riesgos laborales entre otros aspectos.  Por otro lado, los mercados del mundo establecen pautas claras sobre la producción de alimentos denominados “seguros o con seguridad”: esto implica seguridad para los consumidores, los trabajadores y, seguridad para el medio ambiente. Esta característica del mercado global ha colocado a los fitosanitarios en un papel preponderante a la hora de definir la calidad de un producto agroalimentario y el riesgo de una utilización responsable.

A continuación, se mencionan algunos aspectos de uso de los EPP como medidas preventivas en la seguridad de los trabajadores que manipulan y aplican fitosanitarios.

Ropa de trabajo: el tipo de ropa de protección a utilizar cuando se aplica un fitosanitario depende de la toxicidad del producto, su formulación y nivel de absorción, y duración de la exposición.

En la etiqueta o marbete del producto fitosanitario siempre están indicados los elementos de protección necesarios para llevar adelante una aplicación segura. El EPP incluye elementos como capucha o gorro impermeable, antiparras o capuchas con protección, máscaras respiratorias, guantes de nitrilo o acrilonitrilo, delantal impermeable, mameluco (preferentemente tipo overol) y botas impermeables.

Es muy importante que todas las personas que manipulan un fitosanitario utilicen el EPP, en la carga y descarga, en la preparación del caldo, durante la aplicación y al ingresar a un campo recién aplicado.

Con respecto a la protección respiratoria existen diferentes tipos de máscaras siendo su uso fundamental para evitar la inhalación de polvos, gases y vapores tóxicos, ya que protege al sistema respiratorio. Las máscaras poseen filtros específicos, que deben sustituirse con regularidad debido a que su duración es limitada por saturación del material filtrante.

La higiene y seguridad permite mejorar las condiciones de trabajo, además de capacitar para el mismo e instruir para evitar las enfermedades y los accidentes laborales. Se debe ser consciente que no existen fitosanitarios seguros, sino formas seguras de utilizarlos y que un mal uso de estos químicos puede atentar en primera instancia contra la integridad física de los trabajadores, los potenciales consumidores y el medio ambiente.

Cuando hablamos del uso de productos fitosanitarios, no se puede pasar por alto el gran problema económico, social y ambiental que genera el mal manejo de los envases vacíos. Muchos de estos envases son abandonados, quemados a cielo abierto, o enterrados. A estos problemas de índole ambiental hay que sumar otro igualmente grave que es la reutilización de los envases. Es por esto que en diferentes partes de nuestro país se llevan adelante campañas de recepción de envases vacíos de fitosanitarios con la técnica del “Triple lavado”.

Estas campañas promueven la devolución de los envases con dicha técnica, su perforación para evitar la reutilización y además se recepcionan para una adecuada disposición final. De esta manera se contribuye a una solución ambiental no solo por sacar de circulación estos envases sino también por la transformación de éstos en elementos útiles aprobados solo para usos agrícolas tales como varillas, postes, protección para los cultivos contra roedores, etc.

No existen fitosanitarios seguros, sino formas seguras de utilizarlos.

Por Horacio Alberto Pallao. Responsable de higiene y seguridad del Centro Regional Patagonia Norte INTA

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?