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08/03/2024

Herpes Zóster: una enfermedad a la que hay que prestarle atención

Un estudio revela que el 86% de los adultos subestiman el riesgo.
Herpes Zóster: una enfermedad a la que hay que prestarle atención
Herpes Zóster: una enfermedad a la que hay que prestarle atención

Una encuesta global señala que el 86 por ciento de las peronas subestima el riesgo de padece Herpes Zóster. En este sentido, estudios revelaron que una de cada tres personas de entre 50 y 90 años va a presentar un episodio de la enfermedad a lo largo de su vida, mientras que estos resultados estadísticos muestran una falta de concienciación sobre el dolor que puede causar la culebrilla.

"Es la reactivación del virus varicela zoster, quiere decir que es el mismo que causa la enfermedad en la infancia y queda dormido en el sistema nervioso. Hay ciertos factores que pueden dar lugar a que vuelva a aparecer en forma de zoster o culebrilla", explicó en diálogo con el programa Tocá Madera la médica infectóloga Marian Chacoff, por Radio Noticias (105.5 Mhz).

El herpes zóster es una dolorosa erupción cutánea que típicamente afecta una mitad del cuerpo o de la cara y que es conocido popularmente en algunos países de Latinoamérica como culebrilla.

Luego de que una persona contrae varicela, el virus de esta enfermedad entra en un período de inactividad y se localiza en las raíces nerviosas. Si se reactiva, la persona puede desarrollar el padecimiento conocido como Herpes Zóster. 

"Lo que más riesgo da es principalmente la edad a partir de los 50 años, por lo que se llama inmunosenescencia y es el envejecimiento de nuestro sistema inmune. Al pasar esto, tenemos más riesgos de infecciones y acá aparece el herpes zoster, mientras que después está todo lo que es inmunocompromiso que es cuando nos bajan las defensas, por una enfermedad o un tratamiento", sostuvo.

Chacoff manifestó que "más del 90 por ciento de los argentinos a la edad de 50 años ya tuvieron contacto con este virus varicela soster, porque lo padecieron de chico o porque además circula de forma salvaje y mucho tuvieron la enfermedad asintomática, entonces ya lo tienen en el cuerpo y puede pasar que luego de los 50 años el virus reactive".

La enfermedad generalmente se presenta con ampollas, que pueden ser dolorosas, afectando de manera más frecuente al tórax, cara y cabeza. "Los médicos podemos reconocer el zoster antes que aparezca lo reconocemos, pero antes aparece una sensación de picazón, dolor, hormigueo y con más sensibilidad al tacto. Suele aparecer en el tórax o en la columna baja, pero puede ser que se va en cualquier parte del cuerpo y lo que tiene son unas ampollas que están todas juntas y característicamente sigue el recorrido de un nervio", contó.

"Aparece un dolor agudo y que mucho pacientes empiezan a describir como una electricidad. Muchas veces al aparecer esas ampollas se confunde con un dolor de ciático, una puntada de costado tipo neumonía, por es es importante poder consultar al médico que rápidamente se va a dar cuenta que es un zoster. Lo ideal es hacerlo en los primeros tres días cuando aparecen las lesiones", agregó.

En el tratamiento se utilizan distintos fármacos antivirales, con el objetivo de acortar y reducir la severidad de sus síntomas. Pero sólo son efectivos si son administrados antes de que aparezca la erupción. Para aliviar el dolor y la picazón también se usan analgésicos, compresas húmedas, lociones de calamina y baños calmantes a base de avena coloidal.

"Esta enfermedad tiene tratamiento antiviral y dura entre dos y cuatro semana. La mayoría de los pacientes resuelve, pero hay un 30 por ciento que se pueden complicar, que es cuando aparece neuralgia postherpética, que es un dolor tipo crónico neuropático que afecta el nervio y es una sensación de descarga de electricidad, como de un cable pelado. Es de difícil manejo y tenemos que derivar a los pacientes a neurólogos o especialistas en dolor", dijo la doctora.

La vacunación es la única manera de reducir el riesgo de contraer culebrilla y los dolores duraderos que pueden sobrevenir después de la enfermedad.

"Es una enfermedad que no es mortal, pero afecta si se complica significativamente la calidad de vida de las personas. Tiene tratamiento y vacuno para prevenirlo, pero hay que consultarlo con el médico de cabecera. Invitamos a todos a consultar sobre esto y tener el esquema de vacunación al día", finalizó.

 

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