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02/08/2021

Los estafadores que piden plata por sexo incurrieron en suplantación de identidad

Utilizaron las fotos de una modelo de Buenos Aires.
Los estafadores que piden plata por sexo incurrieron en suplantación de identidad
Los estafadores que piden plata por sexo incurrieron en suplantación de identidad

En una investigación por parte de un presunto cliente, se pudo deschavar a los estafadores que piden plata adelantada a cambio de un encuentro sexual.

A través de un falso Facebook, con el nombre de fantasía de "Alejandra Lazarte", ofrecen un servicio "de amor" por 6 mil pesos. Pero el 50 por ciento debe depositarse de forma adelantada.

Luego del escrache, quien se esconde detrás de una computadora y, no se sabe si es mujer o varón, inventó una nueva fábula.

Escribió: "Quiero aclarar a esta persona que me ensució por todos lados que no es así. Sólo que ese cliente no me pagó y quería que lo atienda sin pagar".

Prosiguió con su mentira: "Le pasé mi dirección, se vino y quería entrar a la fuerza, hasta que los vecinos lo echaron. Por eso hizo lo que hizo. Y lo aclaro porque tengo mis motivos. Esto es un trabajo para mí, no soy una estafadora, siempre cumplo con los clientes".

Lo cierto es que la persona que utilizó un señuelo para con hombres desesperados, ahora incurrió en otro delito: suplantación de identidad.

Es que las fotos que exhibe en su cuenta pertenecen a una modelo de Buenos Aires llamada Natalia, quien nada tiene que ver con todo este oscuro negocio.

La suplantación de identidad es un ciberdelito que remite a cuando alguien se apropia de datos que no son suyos con el objetivo de crear perfiles falsos y hacer creer a los usuarios que es una persona o una empresa, cuando en realidad no lo es.

Tiene una pena de prisión de seis meses a 2 años el que suplantare o se apoderare de la identidad digital de una persona humana sin su consentimiento, a través del uso de su nombre, apellido, foto o imagen, o cualquier otra característica que indefectiblemente la identifique como tal. Sin embargo, aquí lo más difícil es rastrear quién o quiénes son los suplantadores, ya que muchas veces usan IP encriptados.