Mala praxis alimentaria, y mejillones con “Gillette”
Los mejillones son un plato predilecto de los patagónicos, sea a la provenzal o en escabeche, y sobre todo cuando están bien preparados.
Se dice que en la jerga de las actividades culinarias, las manos del cocinero son las más limpias de la cocina.
Sin embargo, los problemas aparecen cuando esa exquisitez pasó por manos que no tomaron las precauciones del caso, al momento de la elaboración de comida.
Estos factores inciden, y a veces, pueden causar una tragedia, de acuerdo a lo que tocó vivir a una mujer.
El hecho fortuito lo vivió esa mujer que pasó por una casa de comidas maragata.
La comensal salió de su trabajo y pasó a buscar un humeante escabeche con ese producto marino.
Cuando se dispuso a almorzar, y tomó el primer bocado, se dio cuenta de que algo andaba mal.
Posteriormente, siente un elemento cortante en la garganta a lo que –por una cuestión de supervivencia- recurrió a provocarse un vómito para expulsarlo.
Lo tenía atragantado en la boca, y por suerte lo pudo expulsar, y seguir contando el cuento.
No quiso accionar contra la firma comercial, sin embargo, hizo público el acto de “total imprudencia”, y “pidió a los empleados que sean más cuidadosos”.