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27/05/2021

"En la desesperación de que uno necesita, le hice caso en todo lo que me dijo"

Una vecina de Carmen de Patagones relató cómo fue víctima de una estafa telefónica en la que le prometieron cobrar el IFE y terminaron robándole las contraseñas de las tarjetas de sus dos hijos.
"En la desesperación de que uno necesita, le hice caso en todo lo que me dijo"
"En la desesperación de que uno necesita, le hice caso en todo lo que me dijo"

Miriam Fernández, se comunicó con Radio Noticias para dejar su testimonio con la intensión detallar la forma de operar de los estafadores. “Lo cuento para que no le pase a nadie más”, dijo.

El relato de Miriam comienza por la mañana cuando recibe un llamado de un supuesto asistente social de nación que se llamaba Maximiliano Alejandro Flores que le dijo que “sabía que había tramitado el IFE y que no me lo habían dado, que por intermedio de él lo podía solicitar”.

“Me empezó a preguntar, a decirme que tenía la posibilidad y que mañana tenía turno en ANSES para hablar con la licenciada Micaela Campo para cobrar. Que supuestamente iban a ser 30 mil pesos porque no cobre ninguno de los anteriores”, contó.

“En la desesperación de que uno necesita y agradece que al fin me escucharon, le hice caso en todo lo que me dijo. Me pidió que viera la posibilidad de encontrar a alguien que tenga una tarjeta para poder depositar la plata en el cajero”, continuó.

En ese momento Miriam pensó en la tarjeta con la que su hijo menor recibe los aportes de su papá, pero luego de que ella enviara todos los datos le dijeron que no podía recibir un monto de 30 mil pesos. Entonces acudió a su pareja, pero él sospecho de un posible engaño y se negó.

“Me dijo que era mentiras, no le hice caso y acudí a mi hijo, que está cobrando una pensión por discapacidad y mi hijo no se negó”, lamentó.

“Se contactaron con él, se contactaron conmigo, me hizo hacer que pusiera mi nombre, mi clave, que cambiara la clave, que pusiera un numero que él me dicto y yo hice todo.  Dijo ahora salga del cajero que le voy a avisar si me aceptan su pedido desde el banco, que se yo, como tonta, pensé que era cierto”, siguió.

Finalmente, cayó en la cuenta que la estaba estafando porque justo en el cajero había un policía que le dijo que cortara. Los estafadores quisieron seguir aprovechándose de su ingenuidad y le pidieron que busque alguien en la fila para poder enviarle ahí el dinero.

“Justo en la cola del banco había un policía, que le diga cómo sacar la plata de su cuenta. No, no el policía debe estar haciendo guardia me dice, le digo no, el policía está en el cajero esperando, le paso el teléfono al policía, empieza a escuchar y me hace seña que no le haga caso, que cortara”, explicó.

Afortunadamente, en ninguna de las dos cuentas había dinero que le pudieran robar pero ahora está preocupada con lo que puedan hacer con sus datos y los de sus hijos.

“Me asuste porque ahora ellos tienen mis datos. Tengo miedo de no cobrar y que mi hijo no pueda cobrar su pensión”, concluyó.