Se cumplen 21 años de la muerte del policía Quiriban, ultimado por el Chanchi Becerra
La Jefatura de la Policía Rionegrina hoy recordó a la figura del sargento Miguel Ángel Quiriban, a 21 años del aniversario de su muerte en cumplimiento del deber.
"Desde la Institución Policial hacemos llegar nuestro respeto y saludo a familiares y afectos" expresaron.
El 26 de abril del 2000, el sargento Quiriban fue ultimado de un tiro en el barrio Guido de Viedma por un menor de edad con amplio prontuario delictivo, hoy conocido como Iván Chanchi Becerra.
La viuda Graciela León, 16 años después concedió una entrevista a El Delitómetro en su sección Crímenes Capitales. Allí indicó que el día del homicidio "jamás se va de mi mente y no se va a ir nunca, ni de la de mis hijos y seres queridos tampoco".
Quiriban llamó a su esposa a las 21.30 de esa noche, cuando de repente su pareja escuchó un disparo en plena comunicación.
A los pocos segundos, golpearon su puerta con la peor noticia de su vida: le dijeron que su compañero estaba tirado en el piso por un balazo.
La mujer bajó inmediatamente del departamento donde vivían en la Escalera 4 y vio que el cuadro de situación era muy grave. “Estaba tirado en el piso y el socorro llegó tarde. Prácticamente llegó sin signos vitales al nosocomio. A las 23 horas ya había fallecido” dijo Graciela a El Delitómetro.
“Tratamos de salvarle la vida pero fue algo imposible, porque fue algo muy certero, un disparo directo al corazón. No se pudo hacer nada”, contó aún con la voz quebrada.
Becerra disparó el arma aquel 26 de abril cuando era un menor de edad y, tras ser demorado por la policía, la Justicia lo derivó a un lugar de menores en General Roca.
Allí se escapó, lo volvieron a atrapar y se fugó otra vez. También fue condenado en la causa del incendio al Juzgado de Instrucción Nº 4 de Viedma.
En 2017 huyó del Penal 1 junto a Lucas Pazos y Fernando Bustos, usando un crique hidráulico y clavos miguelitos.
Tanto Becerra como Pazos huyeron hacia la costa Atlántica bonaerense. En Mar del Plata, el impune malviviente hirió a una nena pequeña de un balazo. Finalmente, pudo volver tras las rejas.