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09/04/2021

Volvió a quedar en debate el caso Juniors y el peligro de la implosión por bullying

El psicólogo Walter Bensoni advirtió que los chicos acosados pueden explotar hacia dentro de una forma incontrolable. E instó a que haya talleres donde se trabaje este problema en las escuelas. 
Volvió a quedar en debate el caso Juniors y el peligro de la implosión por bullying
Volvió a quedar en debate el caso Juniors y el peligro de la implosión por bullying

El problema del bullying en las escuelas volvió a formar parte de la agenda pública, tras el estreno de la película Implosión, que narra una parte de la historia de la Masacre de Patagones desencadenada por Juniors Rafael Solich. Aunque algunos sobrevivientes de la tragedia de 2004 niegan que haya existido bullying, otros compañeros lo reafirmaron.

Toda la sociedad viedmense y maragata aún vive en carne propia lo ocurrido esa mañana y el debate no permanece ajeno a nadie. 

En el caso del bullying, lamentablemente hoy sigue existiendo en cada escuela primaria y secundaria, convirtiendo las aulas en un calvario para los estudiantes que son objetos de las burlas.

El reconocido psicólogo Walter Bensoni dialogó con Noticias en torno a este problema, que lejos de taparlo debajo de la alfombra hay que sacarlo y sacudirlo bien fuerte.

El especialista dijo: "La película se llama Implosión y la implosión es una explosión hacia adentro, este chico tuvo que haber implosionado y generó una bomba expansiva. Este chico venía de una familia que ya tenía formas patológicas de comunicarse y venía con una autoestima estropeadísima".

Uno de los comportamientos más agresivos en la edad escolar es la de ponerse apodos hirientes y repetirlos hasta el hartazgo, especialmente a los niños con sobrepeso, de baja estatura o de otra etnia. Sobre esto, el facultativo manifestó: "La forma de hablar en la infancia es tan directa que a veces es muy cruel, la discriminación es un tema prácticamente de transmisión oral, es social y la gente discrimina de acuerdo a cómo se haya manifestado el discurso que tuvo en su vida con la gente que tuvo a su alrededor".

"El bullying no es sólo acoso psicológico o físico, también es sexual, puede ser social o puede ser cibernético. Está el bullying homofóbico donde tal persona tiene una condición sexual y permanentemente se la chicanea y se la jode, creyendo que es una forma de mostrarle la inconformidad que tienen" amplió.

El psicólogo resaltó que todo radica en que a "todos les cuesta ponerse en el zapato del otro" y que los más chicos maman lo que se enseña desde la familia, la primera institución de la vida.

Consultado sobre cómo manejar este conflicto en las escuelas, indicó: "Los docentes saben a qué pibe se lo acosa y se lo molesta, los docentes tienen una percepción de lo que pasa, por lo menos en la primaria que están más tiempo con los jóvenes. Hay que reflexionar sobre estas situaciones y hacer entrevistas individuales sobre cuáles son sus problemáticas con respecto al otro, porque justamente el que es acosado por el bullying es el que menos va a hablar, porque es el que se siente con menos derechos".

Apuntó en ese sentido, que muchos chicos acosados sufren el riesgo de atacar a otros compañeros una vez que implosionan, se pueden llegar a suicidar o incluso pueden tener enfermedades psicosomáticas. 

Bensoni señaló que "se hackea la autoestima" de tal manera que ese motivo por el que sufren bullying puede ser un ancla que acompañe a esa persona durante toda su vida y "te va tirando abajo". "Es como que a vos todos los días te estén pegando, llega a un punto en el que te hartas y vas para un lado o para otro" añadió.

Completó que el bullying antes que nada es colectivo, porque si dos o tres acosan a una persona y el resto se queda callado es una forma de legitimar ese abuso, ya que "si hay un grupo que le pone un límite a esos dos o tres van a quedar ladeados y no van a tener fuerza".

Lamentó en esa misma línea: "A veces hay dos o tres pegándole a uno y los otros filman, miran el espectáculo como el viejo circo romano. En vez de separarlos hoy se filman y eso hace que se metan en el rollo social y que sean parte de todo el show".

"Este tipo de cosas dejan huellas que son para el resto de su vida" alertó Bensoni, al tiempo que pidió una instancia de talleres en las escuelas para que se hable del tema, al igual que pasa con la Educación Sexual Integral.

 

Caso Juniors

Retomando la situación que vuelve a dejar el tema del bullyng en debate, Bensoni puntualizó: "Yo creo que debió haber bullying porque no lo hizo ni lo pensó por casualidad, no fue a la escuela por casualidad, porque si él estaba enojado con la familia y en la escuela la pasaba bien se hubiese ido al medio del centro de Patagones y hubiese disparado ahí".

"Él le dijo a todos basta, me tienen hartos o hasta acá llegaron. Es un límite muy mal puesto porque le va a costar toda su vida y se tuvo que cambiar el nombre" determinó.

A la vez que evidentemente hubo una falla en la contención escolar. 

 

Señales a tener en cuenta

Escrito en el banco de Juniors, que demuestra que estaba al límite.

El doctor explicó que los padres deben prestar atención a una serie de síntomas que pueden dar cuenta de acoso escolar. "El chico puede cambiar de conducta, puede rechazar ir a la escuela, empieza a andar mal con las notas o por ahí deja de ir a determinados lugares, esos son indicadores de que algo pasó".

Aconsejó que hay que poner en palabras la situación traumática y darles ayuda profesional, dado que hay que responsables con los hijos y no mirar hacia otro lado. 

"Las cosas hay que ponerlas en palabras, porque lo que no se pone en palabras se actúa" sostuvo y ejemplificó que con Juniors "no hubo capacidad de captar que el muchacho no estaba bien y que había que buscar a alguien de la escuela que le hiciera poner en palabras lo que le pasaba y hubiesen evitado la acción".