Condenaron a prisión en suspenso a los policías que mataron a Olivera
Los policías Wilfredo Cabrera y Laureano Sayhueque podrán arribar a un juicio abreviado, por la muerte de Hernán Olivera el 17 de agosto de este año, sobre la ruta Nacional 3.
Fiscalía, querella y defensa pudieron ponerse de acuerdo en el pedido de la pena, tras una investigación de cuatro meses.
Cabrera, fue declarado responsable de haber efectuado el disparo mortal en la cabeza de la víctima, por lo que dispusieron 2 años y medio de prisión en suspenso y cinco años de inhabilitación para volver a ejercer sus labores.
La caratula cambió de homicidio agravado a homicidio culposo, por no tener intenciones de matar, pero sí actuar de forma negligente en cumplimiento del deber.
Por su parte, Sayhueque recibibirá dos años de cárcel en suspenso y cuatro de inhabilitación para trabajar por encubrimiento, habida cuenta de que se comprobó que se lastimó con un cuchillo para simular un ataque de Olivera y así poder beneficiar a Cabrera.
El juez Marcelo Chironi avaló el acuerdo de juicio abreviado y las penas propuestas e indicó que la inhabilitación solicitada consiste en funciones de prevención, con lo cual podrán cumplir funciones administrativas dentro de la fuerza policial.
Los hechos
Olivera había incendiado una vivienda del barrio IPPV de Viedma, en la calle O' Higgins, acusado por su entorno familiar de haber abusado de una menor. Luego se fugó y fue abatido por la policía. Posteriormente, la Fiscalía confirmó que efectivamente había una denuncia en su contra por abuso sexual de una niña vinculada a él.
Según la Justicia, el hecho ocurrió el lunes 17 de agosto pasado, a las 18, cuando los dos policías a bordo de una camioneta de la Brigada Rural de Viedma interceptaron a Olivera, a la altura del Kilómetro 1.071 de la Ruta Nacional Nº 3, en una zona de campo del ejido de San Antonio Oeste.
Según determinaron los peritajes, se efectuaron seis disparos contra las ruedas del auto en el que iba Olivera y otro proyectil más impactó en zona frontal derecha de la cabeza del fallecido, quien se encontraba dentro de un Volkswagen Gol Country, lo que provocó su muerte por laceración encefálica.
Posteriormente, bajaron el cuerpo aún con vida del vehículo y lo depositaron a un costado. Uno de los efectivos terminó con una lesión abdominal y la Justicia determinó que intentaron alterar y ocultar el hecho.
Ya en plena investigación, los uniformados tuvieron un encuentro con la madre de Olivera y lograron llegar a un entendimiento.