Suicidio: un tema para empezar a hablar y prevenir
La prolongada situación de pandemia como consecuencia del covid-19, con sus esquemas y protocolos de aislamiento y distanciamiento social, viene calando hondo en muchos sectores de la sociedad argentina, exasperando estados de ánimos y colocando a otros en una mayor situación de vulnerabilidad.
Se exacerban los ánimos y se generan situaciones no deseadas que en muchos casos pueden prevenirse con el solo hecho de conocer algunos de los síntomas que el afectado por esa situación, va exponiendo en su entorno.
Argentina viene registrando lamentablemente bajo esta situación, altas cifras de suicidios comparativamente a otros estados de mayor bonhomía social y económica. Ahora que pasa a nuestro alrededor.
Si tomáramos las cifras que en este sentido se registraron prácticamente en el último mes, en Viedma se produjeron cinco sucesos, no concatenados entre sí, pero que hechos de similares características, tanto por su cantidad como su proximidad, nos retrotraen a tres décadas atrás
Éste es un tema de difícil tratamiento, y las corrientes de opinión y protocolos varían según el punto de vista de los profesionales que intervienen. Pero si es necesario que se hable para prevenirlo.
El psicólogo Walter Bensoni, matrícula provincial 204, dialogó con Noticias y expresó: "Cuando alguien decide quitarse la vida puede ser de muchas maneras, cuando la persona toma la decisión y lo planea no hay manera de enterarse. La gente después se pregunta ¿Por qué no hice nada? ¿Por qué no dijo nada? Y generalmente cuando se toma esa decisión, suelen verse más tranquilos y hasta con cambios de humor porque la decisión ya está tomada".
Entre los principales factores que llevan a este terrible desenlace, figuran la falta de tolerancia a la frustración, un episodio de fuerte trauma y problemas de adicciones.
Al hablar de la frustración puede haber un sinfín de detonantes como el impedimento para ver a los padres, una ruptura amorosa, pérdida de empleo o la soledad.
Además, mencionó que el suicida "empieza a perderle el respeto o el miedo a la muerte, muchas veces se notan cambios en el temperamento unos días antes de que esto ocurra, hay gente que empieza a regalar cosas íntimas, empieza a hablar del tema de que 'sería mejor estar muerto' y tiene ideas tanáticas que tienen que ver con la muerte" y remarcó que "tienen un sufrimiento muy fuerte, lo que pasa es que no lo dicen, lo llevan demasiado adentro y no es fácil detectarlo".
El especialista citó como signos a tener en cuenta si una persona "está entristecida y empieza a hablar de ideas de muerte, si hace chistes con la muerte o si tiene problemas de frustración y cambia el carácter".
Y aclaró: "A veces creemos que uno está depresivo cuando lo vemos sumamente triste, pero la otra cara de la tristeza es la bronca, la gente que está todo el día a los gritos puteando en el fondo está triste y la gente triste en el fondo tiene mucha bronca".
Para que se produzca una situación de suicidio, el facultativo recalcó que hay un cóctel de factores que llevan a esa tremenda decisión y en general no es monocausal.
El psicólogo explicó también que la cuarentena pudo haber aumentado la falta de ánimo en algunas personas y hay que tratar de acompañar mediante otros medios como los que dispone la virtualidad.
"Hablar siempre es un camino para evitar el sufrimiento, si no hablamos tarde o temprano seremos prisiones de nuestro propio silencio, porque cuando no se puede hablar se actúa" enfatizó finalmente.
Si Usted, o algún familiar o allegado suyo, está atravesando una crisis emocional de cualquier tipo puede llamar al (011) 5275-1135 o a la línea de prevención del suicidio 135.