Todo lo que necesitás saber sobre la espirulina
La espirulina no es propiamente un alga, sino un organismo procariota; es decir, un conjunto de microorganismos o cianobacterias unicelulares del género Arthrospira, su color es verde azulado, de la alta concentración de clorofila y de ficocianina, un pigmento antioxidante y se cultiva en zonas de agua dulce con alta exposición solar.
Dentro de los datos que curiosos está que es es un complemento para los deportistas de élite e incluso de los astronautas de la NASA, aporta tres veces más vitamina B1 que la avena (2,38 mg en 100g), el doble de carotenoides que el albaricoque (342 μg), y casi el doble de vitamina E que la palta (5 mg), cuatro veces más hierro que las lentejas (28,5 mg) y el doble de calcio que las nueces (120 mg). Por otra parte, es generosa en ácidos grasos esenciales y mucílagos polisacáridos. Sin embargo, como se toma en pequeñas dosis (5 g, por ejemplo), el aporte nutricional es relativo.
-Más que un alimento, es un suplemento para equilibrar la dieta y en etapas de esfuerzo o de recuperación tras una enfermedad o cirugía.
-Se aconseja a deportistas por su contenido en proteínas se complementa con vitaminas A, B y E. Es remineralizante por su gran aporte de hierro, calcio, fósforo, magnesio, potasio, sodio, yodo y zinc. Favorece el desarrollo muscular y la recuperación después del ejercicio intenso, ayuda a prevenir lesiones articulares y calambres e incrementa la forma física, la energía y la vitalidad.
-Tiene un efecto antianémico y previene el agotamiento. Cada 100 g contienen 28,5 mg de hierro: una ración de 10 g aporta la cuarta parte de las necesidades diarias. Incrementa la hemoglobina y la producción de glóbulos rojos, y la ficocianina induce la producción medular de células madre.
-Ayuda a mantener la presión arterial en niveles normales y a prevenir ataques al corazón e ictus.
- Ayuda a adelgazar: la espirulina tomada con agua, gracias a sus mucílagos aumentan de volumen generando un efecto laxante y de saciedad. Su yodo contribuye a acelerar el metabolismo basal: consume más energía de la que aporta, lo que crea un efecto termogénico que ayuda a disolver la grasa acumulada.
En el sistema inmunitario tiene múltiples agentes antioxidantes que incrementan la producción de anticuerpos, protege ante virus e infecciones y previenen tumores. Su fibra favorece la microbiota intestinal.
Se recomienda en la convalecencia para acelerar la recuperación.

¿Cómo se puede consumir la espirulina?
Se suele tomar en tabletas o cápsulas junto con uno o dos vasos de agua, para facilitar su absorción.
Otra presentación es en polvo, que se añade a batidos, zumos detox, salsas o patés.
La dosis indicada es de 3 a 5 g al día, de dos a cuatro tomas. Para dosis más altas, consulta a tu médico.
¿Cuáles son sus contraindicaciones?
Está contraindicada en enfermedades autoinmunes. Se aconseja consultar con el médico en afecciones de la tiroides, insuficiencia renal y embarazo. Se debe adquirir ecológica para asegurarse de que no contiene elementos contaminantes o metales pesados.
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