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06/07/2020

Joven de Pedro Luro está desaparecido desde hace más de dos meses

"A mi hijo lo desaparecieron, que aparezca con vida" dijo la madre.  
Joven de Pedro Luro está desaparecido desde hace más de dos meses
Joven de Pedro Luro está desaparecido desde hace más de dos meses

Facundo Astudillo Castro, un joven de Pedro Luro, está desaparecido desde el 30 de abril pasado y aún no se sabe nada de él. La madre acusa a la Policía Bonaerense.  

Facundo tiene 22 años, 1,60 metros de altura, es de contextura delgada, posee cabello corto oscuro, ojos marrones y es de tez trigueña. Ante cualquier información se pueden dirigir a la comisaría más cercana.

"Estoy pidiendo a gritos que intervengan la comisaría urgente, no puede desaparecer gente de la nada, no pueden ellos inventar un cuentito de que lo levantó tal o cual, es todo personal de la policía bonaerense de Villarino, en la causa por averiguación de paradero todos los testigos son policías", dijo su mamá Cristina Castro a Página 12.

Es madre sola y cabeza de familia, vive en la localidad de Pedro Luro con sus hijos Facundo y Lautaro, el más chico. Alejandro, el mayor de los hermanos, está casado. Hasta febrero Facundo vivió con su novia en Bahía Blanca, pero al separarse volvió al hogar familiar. Dejó los estudios y trabajaba en los galpones de exportación de cebolla, cuando era la temporada, también fue empleado en un lavadero de autos e hizo tareas de albañilería.


Fue la ex novia de Facundo, Daiana González, quien alertó a la familia que nunca llegó a su destino. "Le mandó un mensaje a sus amigos diciendo que nunca llegó, pero ya habían pasado 15 días. Nosotros habíamos pensado que no se había comunicado porque cuando estaba con ella no lo dejaba tener contacto conmigo ni con los amigos. Empezamos a buscarlo por las redes y en Bahía Blanca. Se podía pelear conmigo, estar enojado, pero no con los amigos. Entraba a sus redes, era activo en todas, el teléfono era una extremidad de su cuerpo, pero desde el 30 de abril no hay actividad.

"Es muy busca vida, un chico muy alegre, le gusta la batucada, jugar al voley y al fútbol, disfruta de la música y salir con sus amigos", dijo su madre  y agregó: "Acá había empezado a trabajar con amigos en una cervecería artesanal, estaba muy feliz con eso, pero por la cuarentena se cerró todo. Ya venía deprimido por la relación tóxica que tenía, y le afectó mal. Entonces le picó el bichito de volver a Bahía a tratar de arreglar las cosas con la chica, eran las peleas conmigo porque yo quería que haga su vida acá". Por eso salió el 30 de abril a dedo, sin el permiso para circular en el contexto de aislamiento, social, preventivo y obligatorio. 

La madre completó: "Todos los amigos de Bahía nos decían que no lo habían visto. Voy a hacer la denuncia a la comisaría, me patean unos días diciéndome que quizás estaba con la novia o en otro lado. El 5 de junio recién entró la denuncia en la ayudantía fiscal de Médanos-Villarino, y se abrió una causa con la carátula "averiguación de paradero". Se supone que la policía estaba investigando, declaramos amigos y familia, lo buscaron en Bahía en casa de mis hermanos y sobrinos. Nadie había tenido contacto con él desde el 30 de abril, nos empezamos a preocupar nosotros más que la policía. Cómo tiene tantos amigos empezó a haber revuelo en las redes sociales, y en los medios locales. Pedimos que se hiciera un rastrillaje, porque el último llamado fue a las 13.30 del 30 de abril. Pensaba que podía estar su teléfono tirado ahí en Mayor Buratovich, donde lo habían parado para hacerle el acta por romper la cuarentena".

Detalló en el mismo orden que cuando hizo la presentación formal "fue muy raro todo ese día". "El acceso a Buratovich estaba cerrado con 5 patrulleros. El comisario nos dijo 'tienen que seguir más adelante, acá se le labró el acta pero unos metros más allá, en curva y contracurva, lo levanta la oficial Xiomara Flores y lo lleva hasta Teniente Origone'. O sea, con mi abogado nos enteramos de todos estos detalles el mismo día del rastrillaje. Empezamos a ver que las cosas no eran claras, yo quería que buscaran el teléfono. Llegando a la curva y contracurva, fuimos con los perros del K9 de los Bomberos Voluntarios de Punta Alta. Pero nos seguían diciendo que era más adelante. Seguimos viaje hasta la entrada de Teniente Origone y aparece otro policía más, que dice haberlo parado a Facundo después que esta oficial supuestamente lo había dejado en la entrada del pueblo. Las cámaras del pueblo, encima, no andan. Ese policía dice que lo paró porque los vecinos decían que había un chico en la ruta, y cuando llamó a Mayor Buratovich le dijeron que ya le habían hecho el acta, entonces lo dejó seguir. En su primera declaración dice que al alejarse Facundo se sube a una camioneta Duster gris plata, y en la segunda dice que Facundo se va caminando".

Por la búsqueda en las redes aparecieron tres testigos, a lo que la mujer expuso: "Se comunicaron conmigo, se habían presentado tres veces y no los dejaron atestiguar. Ellos vieron ese día que a Facundo lo suben a un patrullero de la policía de Mayor Buratovich, a las dos de la tarde. Según la policía, a esa hora ya lo había levantado la oficial Flores, y el oficial Sosa ya lo había visto partir hacia Bahía. Fue justo en el lugar que ellos dicen que lo levantó esa policía de civil, sobre la ruta. Los testigos conocían a Facundo, se estaban yendo de viaje y lo reconocieron. Hay que protegerlos, que haya justicia y que aparezca con vida. La fiscalía de Villarino debe dar la respuesta que no dieron. Del intendente para abajo no se acercó nadie, nos dejaron solos. En cambio, nos acompaña la gente de derechos humanos, de la Comisión por la Memoria, Hijos, Abuelas, Madres. Y con mi abogado se comunicaron desde Nación. Hoy me llamó Sergio Maldonado y recibí mensaje de Germán Maldonado y su esposa".

Acusó así que desde la Policía "están haciendo puras fantochadas. Hicieron un operativo, paraban a todo el mundo, me paran al salir del trabajo, me dicen 'uh señora, es usted, esto lo estamos haciendo por tu hijo', y yo sentí mucha vergüenza ajena porque es la policía que tiene que dar la respuesta de dónde está Facundo. En mi trabajo tuve que escuchar a un policía decir 'estamos gastando recursos por un pendejo de mierda que se fue con la novia'".

"Algo le pasó a mi hijo, algo le hicieron ahí. No está desaparecido por su voluntad, a mi hijo lo desaparecieron. No se fue peleado con nadie, salvo conmigo que discutió ese mismo día por teléfono por haber salido sin el permiso. Podría haberse desaparecido de mí, pero jamás de sus amigos, y ni su familia. Es muy unido con su abuelo, mi papá. Lo llamaba siempre para saber cómo estaba, si necesitaba algo. Es cariñoso, hincha pelotas, te ponía el parlantito al lado y con la lapicera hacía el ruido de la batucada. Así es Facundo. Ama su grupo de batucada" dijo con angustia.

"Quiero que mi hijo aparezca, sea como sea. Lo quiero ver, quiero poder entender, y quiero que las personas que le hicieron daño o están impidiendo que vuelva paguen por eso. No quiero que sea un caso más, un desaparecido más en democracia" cerró.