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26/06/2020

El complejo La Balsa reabrirá a fin de año

El concesionario Indelman destacó la resurrección de este histórico negocio gastronómico.
El complejo La Balsa reabrirá a fin de año
El complejo La Balsa reabrirá a fin de año

En agosto se cumplen tres años del cierre del mítico espacio Sal y Fuego y recién se proyecta una reapertura del establecimiento para fines de año. 
Adalberto Indelman, el concesionario actual del restaurante, comentó en Radio Noticias que el nuevo emprendimiento se llamará La Balsa ‘porque el nombre antiguo trae malos recuerdos para este emblemático lugar de Viedma‘ y completó que tuvieron que hacer todas las tareas de cero ‘porque se recibió un local destruido‘.


El empresario gastronómico manifestó que hoy ‘ya hay una gran parte de las cosas hechas y ahora nos ha tomado de sorpresa toda esta situación de la pandemia y la situación económico‘.


Consultado sobre una posible acción judicial contra la comuna, dijo que no presentará ninguna demanda, dado que ‘yo solo vine a trabajar como siempre lo hice y no vine a buscar réditos ni a sacar ningún beneficio haciéndole juicio al Estado. Yo vine a invertir, como siempre lo he hecho, en esta zona y no buscar reclamos por culpa de terceros‘.


En torno a la cantidad de empleados que podrían trabajar en la reapertura de la ahora llamada La Balsa, precisó que no puede adelantar ningún número habida cuenta de quye todavía no están dadas las condiciones de funcionamiento y más aún con el contexto de la pandemia que limita a los negocios gastronómicos a funcionar con capacidad reducida. 


Indelman señaló en el mismo orden: ‘Este es un local del pueblo, es de Viedma, y hay que cuidarlo‘ y no como hizo la anterior concesionaria a la cual calificó que hubo una destrucción adrede. 


‘Hubo cortes de cables, han roto los caños, hubo que hacer todos los servicios. Hubo que hacer toda el agua, hubo que hacer la parte del gas que fue denunciada como pérdida para que retiraran el medidor y eso no podía haber sido cierto en el momento que estaba trabajando el local hasta el último día‘ lamentó.


Explicó además: ‘Hubo que hacer las cloacas que estaban tapadas y la parte de electricidad porque cortaron los cables directamente‘. 

En igual aspecto, expuso: ‘La gente tiene que reconocer que esto no es culpa de la Municipalidad, sino de una persona que no sé cuál fue el motivo de tanto rencor, porque nunca hay razones para hacer estas cosas. Dañar el bien ajeno no corresponde desde ningún punto de vista, hay otro tipo de acciones para hacer si uno quiere reclamar algo‘.

Finalmente reconoció la buena voluntad de la actual administración de Pedro Pesatti y destacó el acompañamiento para que este histórico lugar vuelva a abrir las puertas y que tenga un futuro más prometedor.


Los hechos

La novela del complejo de Sal y Fuego comenzó en el mismo momento en que se conoció el resultado de la licitación pública. Quien tenía a cargo la explotación del local, la empresaria gastronómica Silvana Sabbatella, se había presentado para un nuevo período, pero no resultó favorecida, ya que la comisión evaluadora de las ofertas dictaminó a favor del oferente Indelman, de San Antonio Oeste.


Sabbatella cuestionó la decisión, pero no tuvo éxito, y la Municipalidad requirió el desalojo.

Ante la falta de entrega de llave y desocupación del inmueble concesionado, la Municipalidad obtuvo una medida judicial para tomar posesión del inmueble ubicado en Villarino 51.

“Al ingresar al lugar se pudo observar, junto al Oficial de Justicia y la representante legal municipal, un deterioro importante en las instalaciones, como así también el faltante de elementos pertenecientes a la comuna de la ciudad. Para sorpresa de los presentes, el inmueble estaba totalmente destruido”, informaron desde la comuna en aquel momento.