Eclipse y pandemia: ¿Podrán cumplirse las elevadas expectativas que se habían generado?
Por Silvano Eric Rosso
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Si algo no impedirá la actual pandemia es el evento astronómico previsto para el 14 de diciembre de este año: el eclipse solar del que tanto se habló, y por el cual tantos preparativos se han ensayado.
Pero la actual situación sanitaria abre un interrogante: ¿Será posible cumplir las expectativas que se habían generado antes de conocer la existencia del nuevo coronavirus, y el deseo de recibir en Viedma a miles de científicos, medios de prensa, aficionados y turistas?
El drama es a escala planetaria, pero es en la capital provincial y en toda su zona costera más cercana, que incluye a los poblados de La Lobería y Bahía Creek, donde el eclipse tendrá su mejor observación.
El deseo era el de un shock de turismo, aprovechando la proximidad de una nueva temporada de verano, que pretendía ser exitosa como la última.
Se proyectaban distintas actividades, en el marco del evento principal que es el eclipse; teniendo en cuenta además como dato alentador, que desde hacía varios meses, mucho antes que los propios lugareños estén al tanto de suceso natural, muchos turistas de países muy lejanos ya hacían las reservas para no perderse de un evento de semejante magnitud.
Por ello y para ser previsibles, los fanáticos de los eventos astronómicos de todo el mundo, tenían los ojos puestos en la amplia franja de la norpatagonia para disfrutar del eclipse de sol.
Esto iba a permitir a comerciantes y prestadores de servicios de la localidad tener una excelente posibilidad para acrecentar sus ganancias, generar puestos de trabajo, y hacer conocer las bellezas y las bondades de la zona en todos los rincones del mundo.
Y aunque el 14 de diciembre de 2020 parecía lejano para las autoridades políticas, principalmente las de las áreas de Turismo de la provincia de Río Negro y de la municipalidad de Viedma, varias fueron las acciones que se iniciaron para prever todos los detalles, y hacer que las decenas de miles de personas que pensaban llegar en esa fecha a la ciudad, se encuentren con todas las comodidades.

Hasta para acrecentar la previsibilidad, la municipalidad de Viedma había abierto un registro de propietarios de casas y departamentos de alquiler turístico y temporal con el propósito de crear un listado interno de camas disponibles atento al eclipse total de sol a producirse en diciembre de este año.
Sin embargo, lo que nadie pudo prever, era que un desconocido virus que afectaba a unas pocas regiones de China, podría generar un drama mundial de semejante naturaleza.
Como se mencionó al principio de esta crónica, si algo no podrá detener el coronavirus, es la consecución del eclipse.
Este fenómeno ocurrirá minutos después del mediodía del 14 de diciembre. Será el momento oportuno en que la luna pase entre la Tierra y el sol, oscureciendo totalmente al sol y la luz que éste irradia en la faz de la Tierra.
La diferencia entre este eclipse y cualquier otro que se tenga registro en el pasado inmediato, es que una de las franjas de mayor impacto de la sombra lunar en el planeta será la provincia de Río Negro.
Con certeza, se incluye la región de El Cuy, y parte de la línea sur (Ruta Provincial 23), incluyendo Sierra Colorada que es la localidad más cercana al punto donde será máxima la duración de la totalidad, Ramos Mexía, Valcheta; San Antonio, Las Grutas, La Lobería y El Cóndor, ubicadas en la costa atlántica rionegrina.
Desde hace al menos dos años las consultas se reiteran y las reservas ya eran un hecho.
Precisamente el aumento de esas consultas y la escasez de espacios en la zona, motivó a la Municipalidad a la apertura de un registro, para que llegado el momento, poder alojar a las decenas de miles que iban a estar presentes en la zona hacia mediados de diciembre próximo.
Pero el Covid-19 modificó todas las estructuras, y cualquier organización pensada para los tiempos futuros, en la actualidad están puestas en duda.
Si el eclipse fuese hoy, con la premisa fijada por el gobierno de la Nación, de preservar la salud de las personas por sobre cualquier motivación económica, nadie iba a poder arribar a la zona para apreciar de cerca el fenómeno natural: ni siquiera los propios.
Los más afortunados hubiesen sido quienes viven permanentemente en El Cóndor, Bahía Creek y La Lobería
Y no iba a ser posible el arribo de visitantes, fanáticos de los fenómenos astronómicos, científicos, hombres y mujeres de prensa, porque el método más conocido para frenar el avance de la enfermedad, es el aislamiento.
Pero el eclipse es en diciembre. Las esperanzas están puestas en superar rápidamente este drama qué le cambió la vida a todos.
Pero para lograrlo, en la actualidad hace falta tomar aún más conciencia de la importancia de cumplir las medidas preventivas más sencillas: quedarse en casa todos los que más puedan, y salir solo para la provisión de alimentos y medicamentos.
Así será posible contrarrestar el avance del enemigo invisible, y hacer realidad los objetivos de máxima pensados para un día que se considerará histórico.
Lo que sucederá en el cielo con seguridad

Será un eclipse total de sol que será observable el 14 de diciembre de este año en Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, y los océanos adyacentes.
Según se prevé, en Argentina ocurrirá el mayor tiempo de sombra de este eclipse el cual alcanzará los dos minutos con diez segundos.
Pero solo en la localidad de Viedma, el porcentaje de cobertura llegará al 100 por ciento durante unos segundos.
En esa lógica se prevé que el punto más neurálgico del fenómeno natural se observará en la línea costera que va desde La Lobería hasta Bahía Rosas.
También uno de los lugares más especiales es el de Bahía Creek donde a la hora prevista para el eclipse, el solo se ubica sobre las aguas del Atlántico.
Es por ello que, pese a lo mucho que resta para la fecha, ya eran cuantiosos los preparativos; pero la llegada del coronavirus abrió serios interrogantes.
Hay cartelería en los sitios costeros y se anuncia la presencia de miles de turistas, de canales de televisión de varios puntos, y los más cercanos que se personificarán en estos lugares para presenciar esta atracción.
Será visto de manera total en una faja que recorre, de oeste a este, la zona central de las provincias de Neuquén y Río Negro, que incluye las localidades cordilleranas de Aluminé y Junín de los Andes, en Las Coloradas y Piedra del Águila; en El Cuy, Sierra Colorada y Valcheta ; y en San Antonio Oeste, balneario Las Grutas, balneario El Cóndor, La Lobería y Bahía Creek.