CURZA: Seguidillas de amenazas de bomba entorpecen la actividad
El pasado miércoles ocurrió un hecho similar al ocurrido en viernes de la semana pasada.
En ambos casos, una denuncia anónima informa sobre la presencia de un artefacto explosivo “en la universidad”.
Al ser tan amplio ese concepto, no hay más remedio que actuar en todas las dependencias, malgastando recursos económicos y humanos, y perjudicando el normal desarrollo de las clases en una etapa sensible, de cierre de actividades y evaluaciones.
Ese miércoles, personal de Seguridad y de Bomberos estaban trabajando en el CURZA por las falsas amenazas, cuando ocurrió un acontecimiento que requirió verdaderamente del servicio de los agentes: la explosión en la Escuela 261.
Se informó que preventivamente se desalojaron todas las sedes, y el resultado era el esperado: otra falsa alarma.
Sin embargo, en el caso del CURZA, se vio demorado el reinicio de la actividad porque se encontró un paquete que, siguiendo el protocolo del caso, se hizo explotar.
“Por ese motivo se tardó más en el reingreso”, informaron desde la sede académica con asiento en esta capital.
Finalmente, se trataba de una simple e inofensiva caja de papeles.