Presupuesto participativo transición: Las obras que se demandan
De todas formas, y para al menos prever la demanda básica de los barrios, se habilitaron plazos para que todas las juntas vecinales entreguen a las actuales autoridades del Municipio la nómina de obras que consideren necesarias.
Entre estas demandas figuran la de asfalto, consolidación de calles, cordones cuneta, reconversión lumínica, barreras forestales, mejoramiento de los espacios verdes y mejoramiento de los salones comunitarios, entre otras.
Estos son algunos de los pedidos realizados por los vecinos, aunque aun restan contemplarlos dentro de la ejecución de gastos prevista para el año que viene con fondos propios de la comuna capitalina.
Es que a diferencia de años anteriores, el proceso de transición hace que el "presupuesto participativo" no se implemente de la manera en que se venía realizando.
Desde su aplicación, las juntas vecinales con sus autoridades oficiales participan con los funcionarios del gobierno municipal en la elaboración de propuestas que incluyan obras necesarias para los distintos barrios.
Sin embargo, al ser los presupuestos municipales acotados la ejecución de obras no responde nunca a la totalidad de las demandas del presupuesto participativo.

Al respecto, vale destacar que esta herramienta de participación tiene jerarquía constitucional ya que está dispuesta en la carta orgánica municipal, y todos los años, son los dirigentes vecinales quienes elevan a las autoridades del gobierno local lo que consideran prioritario en materia de obra pública; y después es la Municipalidad la que ofrece una devolución con las obras que considere posible ejecutarlas, incluyéndolas en el proyecto que se presenta antes del 30 de noviembre.
Pero la pronta asunción del nuevo gobierno, de distinto color político al del actual, hace presagiar que al menos en esta primera oportunidad, el armado sea distinto.
Máxime teniendo en cuenta que el área encargada de disponer las obras y ejecutarlas es la de Obras Públicas, cuyos secretarios saliente y entrante (Mario Castro y Gastón Renda) solo se reunieron en una sola oportunidad.
La transición sigue estando muy centrada en las acciones que desarrolla el futuro jefe de gabinete Marcos Castro, porque a pesar de mantener una relación fluida y amistosa, al momento no han trascendido reuniones entre el intendente Mario Alberto Francioni y el electo Pedro Oscar Pesatti.
Sí en cambio son asiduas las reuniones entre el secretario de Hacienda Hernán Perafán y quien lo sucederá en el cargo, la contadora Carolina Brecciaroli.
Las obras
Hasta el cierre de esta semana, la Municipalidad de Viedma había recepcionado pedidos de 18 de las 22 juntas vecinales que tiene la ciudad.
La demanda se modifica de acuerdo a la situación de los barrios.
El asfalto sigue siendo uno de los mayores requerimientos, y también el más costoso, aunque ha mermado considerablemente respecto de los años anteriores.
Esta situación responde a las obras de asfalto que la Municipalidad dispuso en el marco de la gestión del ex intendente José Luis Foulkes. En dos etapas consecutivas, en el último año se asfaltaron y reasfaltaron más de 100 cuadras; y se dispuso también avanzar con más pavimento con el sistema de pago adelantado y cancelación en corto plazo.

Las obras de pavimentación permitieron que los centros de salud y centros educativos que no contaban con sus accesos asfaltados, ahora lo tengan, llevando el asfalto prácticamente a todos los barrios de la ciudad.
Sin embargo, se mantienen pedidos de esta naturaleza como así también al repaso constante de las calles.
Otros los requerimientos es la reconversión lumínica, esta vez en modo de continuidad, ya que, también en dos etapas, la Municipalidad avanzó en el recambio a LED de aproximadamente 1300 artefactos, incluyendo accesos, corredores de tránsito, avenidas y bulevares; y una amplia franja del radio centro.
Otro de los pedidos que sigue sonando con fuerza es el mantenimiento de los nuevos espacios verdes. Si bien mucho se ha hecho, en cumplimiento de lo requerido por los vecinos en presupuestos anteriores, aquí radica una de las cuotas pendientes de la gestión de Foulkes. Durante su mandato, se había avanzado en la obtención de fondos para la puesta en valor de varias plazas de la ciudad, incluida la de barrios como Lavalle y Santa Clara, no lográndose el cometido. Sí se concretaron reformas en las céntricas Alsina y San Martín, además de la plazoleta de la feria municipal.
Más pedidos que hacen los vecinos incluyan la colocación de gimnasios al aire libre y juegos infantiles, además de veredas.
Presupuesto participativo
El presupuesto participativo, como su nombre lo indica, implica la participación colectiva para la utilización de los ingresos públicos en obras de infraestructura que impliquen una mejora en la calidad de vida de los vecinos.

En Viedma el presupuesto participativo está reglado por la Carta Orgánica, ya que fue incorporado en la reforma de 2010. El mecanismo elegido es a través de las juntas vecinales. De los más de dos mil municipios, solo medio centenar tienen experiencias de este tipo.
Al respecto, el artículo 139 de la carta magna local establece: “Las Juntas Vecinales tienen la facultad de participar en la elaboración del presupuesto que asigne obras en sus jurisdicciones, según lo previsto en la planificación municipal, con el fin de establecer la correspondiente prioridad en la ejecución de las futuras acciones”.