Laura Vinaya: "Los jueces y fiscales nos dejaron en manos de la impunidad"
El lunes comenzó el segundo juicio por el asesinato de Ángel Atahualpa Martínez, con cinco testimonios brindados.
Para referirse a lo que fue la jornada, en comunicación telefónica durante el programa Toca Madera de Radio Noticias se expresó Laura Vinaya, prima del joven asesinado Atahualpa Martínez.
La jornada comenzó con la novedad respecto del anterior juicio, de la detención por falso testimonio a una persona.
"Hubieron algunas irregularidades en las declaraciones, lo que llevó a que se tomaran algunas medidas. Nosotros como familia entendemos que también es propio del paso del tiempo someter los testimonios y las pruebas después de 10 años a nuevas pericias y declaración, y deja esta posibilidad que encontremos contradicciones, menos pruebas de las que teníamos. El paso del tiempo es la herramienta que tiene la impunidad para sostenerse, y esa impunidad se llevó la vida de Julieta".
Laura catalogó a un segundo juicio, después de 10 años de transcurrido el crimen de su familiar, de "migajas, un mal chiste" por ser sometidos nuevamente a este proceso judicial para encontrar la verdad.
Cabe recordad que en la provincia de Río Negro rige un nuevo Código, que podría establecer diferencias y mayor celeridad en la resolución, sin embargo Laura afirmó que como el hecho sucedió hace 10 años, no se rige bajo el nuevo Código. "Nosotros queríamos volver a peritar la campera de la manera que hubiera sido necesaria peritarla al principio, que es la única prueba que tiene esta causa".
Asimismo, sostuvo que la irregularidad que encontraban en el juicio anterior era que se enteraban en la puerta del juicio que la familia quedaba fuera como querella, y recordó que cuando el Tribunal liberó a las tres personas que están hoy acusadas fue porque consideró que la única prueba de la causa había sido mal recolectada. "La prueba tendría que haber sido mejor peritada, pero no descartada", dijo.
Durante el 2008 la prueba tuvo resultados y recién se mandó a cotejar en 2011, por lo que a entender de la familia la poca celeridad y la inacción cerró posibilidades de abrir otras puertas que dilucidaran el caso.
"Nosotros sostenemos la necesidad de juicio político y destitución a Reussi y Zagari, sanción para Falca por esta cincunstancia que hoy vivimos para nosotros es responsabilidad de ello, y todo lo que se hizo durante la primera instrucción tuvo muchas irregularidades. Era un asesinato, no un robo".
Quedaron muchos clavos sueltos, a dichos de Laura, como la falta de inspección ocular del local adonde asisitió Atahualpa esa noche.
Quedaron muchas preguntas, hay testigos que lo vieron, saben lo que hizo, pero no la hora en que salió de ese bar.
La familia sigue preguntándose qué se hubiera encontrado en el bar, respuestas que no tienen y responsabilizan de ésto a Reussi, Zágari y Falca. Así como también quedaron las respuestas inconclusas en la escena que debió ser cuidada por la Policía y terminó siendo literalmente pisoteada sin vallar.
Una prueba más que fundamental, mal peritada según lo dicho por Laura, es cuando en vez de enviar toda la campera a peritar se enviaron tres hisopos para cotejar ADN.
"Si la instrucción hubiera hecho otro camino, quizás hoy tendríamos las respuestas a esas preguntas que tanto se hacía Julieta, como por ejemplo dónde está la sangre que derramó Atahualpa, que no está".
La familia espera aún respuestas en este segundo juicio, "Si no encontramos la verdad, sería muy difícil reconocer la Justicia. No es una cuestión de venganza, la Justicia tiene que tener el camino a la verdad y el camino a la verdad lo da la prueba. Necesitamos esa claridad necesaria para descansar nuestros muertos", sostuvo.
"Hay dichos, pero nosotros como familia no podemos levantar estas acusaciones, pero sí podemos decir que los jueces y los fiscales no nos dieron las pruebas necesarias en el momento de la instrucción, o descuidaron la instrucción y nos dejaron en manos de la impunidad", finalizó Laura Vinaya, quien agradeció a la comunidad por el apoyo a su familia y a quienes se ven en esta situación de espera por justicia.