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03/02/2019

Guardavidas de la Comarca: preventores y atentos vigías del agua

A días de conmemorarse el Día del Guardavidas, este espacio, como todos los años, es dedicado a la tarea de quienes a diario velan por la seguridad de bañistas en las costas de río, mar y piletas. Dos reconocidas voces, entre tantas, dan su testimonio de la actividad.
Guardavidas de la Comarca: preventores y atentos vigías del agua
Guardavidas de la Comarca: preventores y atentos vigías del agua

 

Lidia Sicardi
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Fotos: Nicolás Rodríguez

 

Qué bueno es poder ir al río, el mar o a una pileta a refrescarnos, pasar una jornada de descanso y relajarnos. Leer un libro, escuchar música, compartir unos mates con amistades o familia, y por qué no una siesta reparadora a la orilla del agua.


Claro, no todas y todos vamos a descansar, hay policías recorriendo las costas, tenemos a quienes venden todo aquello que podamos necesitar y consumir cuando disfrutamos del calorcito, taxistas llevando y trayendo gente con reposeras y conservadoras, y guardavidas.


Guardavidas, salvavidas, socorrista acuático, ¡y hasta bañeros! Se los llama de diferentes formas, pero lo cierto es que tienen una sola función: vigilar, prevenir , realizar de forma inmediata un rescate acuático, y brindar los primeros auxilios a aquellas personas en situación de riesgo dentro o alrededor del agua.


Estamos a casi nada del Día del Guardavidas, una conmemoración que tiene dos fechas.

 


Día del Guardavidas

 

El 4 de febrero de 1978, en Playa Grande (Mar del Plata), fallecía el guardavidas Guillermo Volpe durante un rescate, al intentar salvar la vida a un bañista que se encontraba en peligro de ahogarse. Un grupo de colegas comenzaron a conmemorar su muerte un año después de ese hecho.


Once años más tarde a dicha conmemoración, se logró acuñar el rótulo de "Día del Profesional del Rescate Acuático" para identificar este día. La celebración busca enaltecer a las personas que ejercen esta profesión, quienes están dispuestas a poner en riesgo sus vidas para salvar a otras personas.


El día del Guardavidas pasó a ser considerado como Día Nacional del Guardavidas.


Asimismo, y para dar un panorama de por qué dos fechas, podemos contar que el Sindicato de Guardavidas y Afines de MDP, el primer sindicato de la actividad en nuestro país. en su CCT 56/89 establece como el Día del Gremio el 4 de febrero, y el Ministerio de Trabajo de la Nación homologa que para esta fecha rigen las normas establecidas para los feriados nacionales.


Posteriormente, en el año 1991 el SUGARA menciona en su C.C.T. como Día del Guardavidas el 14 de febrero, agregándole el calificativo de “Nacional”.


Para la inmensa mayoría de quienes se desempeñan en esta tarea, el 4 de febrero seguirá siendo la fecha que conmemore y recuerde a un colega, de muchos, que dejó su vida para salvar a otra, además de brindar el reconocimiento a mujeres y hombres con vocación de servicio apuestan por la vida, arriesgando su propia vida para salvar o asistir a otra.

 

Comunicación eficaz

 

Una comunicación precisa, ágil y eficaz es vital para que en cualquier situación en la que deban participar puedan hacerlo de manera rápida, cada segundo cuenta. El silbato, los brazos, son medios de comunicación a la hora de dar a entender al grupo lo que está sucediendo.


Como bañistas, o acompañantes de bañistas, debemos estar atentos a lo que sucede en el agua e inmediaciones.


Estas indicaciones sirven para saber qué significa cuando una o un guardavidas utiliza su silbato:

 

Dos silbatazos cortos: se usa para llamar la atención del nadador o bañista.


Un silbatazo largo: se usa para llamar la atención de socorristas compañeros.


Tres toques cortos: se utiliza para señalar a guardavidas compañeros que en una emergencia que está llevando a cabo, hay que tomar medidas.


Un golpe largo. Se usa para indicar que hay que salir del agua.


Otra forma de comunicarse entre guardavidas cuando están en el agua realizando un salvataje es mediante los brazos. La distancia para hablar no alcanza, el medio en el que se mueven limita sus movimientos, es por eso que recurren a los miembros visibles, los brazos.


Con ellos indican al guardavidas que queda en la orilla en qué circunstancias se encuentra el bañista, si precisa refuerzos , o si se requerirá asistencia externa (ambulancia, buzos, etc.).

 


Mantenernos informados es ser “parte de”, por eso nunca viene mal repasar el significado de los colores de las banderas en los balnearios. Éstos son:

 

ROJO: Prohibición de baño.

ROJO Y NEGRO: Aguas peligrosas.

AMARILLO Y NEGRO: Dudoso.

CELESTE: Bueno.

NEGRO: Retirarse del agua y de la playa.

 

Voces con experiencia

 

Esta semana en el programa Días Distintos, que se emite de 10 a 13 hs por Radio Noticias, vía telefónica estuvo en contacto Javier Nieva, guardavidas, profesor de Educación Física y director de la Escuela de Guardavidas de Carmen de Patagones, quien se encuentra prestando servicio en Las Grutas, dando un pantallazo de cómo va la temporada en relación con su trabajo.


Si bien Javier indicó que en las playas siempre hay alguien que transgrede las indicaciones, la mayoría se comportan de manera respetuosa hacia las normas y cuidados que deben tomar para pasar una jornada sin sobresaltos.


Una de las preocupaciones, a decir de Nieva, y en la que es necesario enfatizar, es en la falta de atención por parte de adultos a cargo de los menores, ya que hay muchas ocasiones en las que los menores se alejan de la vista de sus familias y terminan perdiéndose, sobre todo el lugares en que la playa es muy amplia y hay mucha gente en ella.


Consultado acerca de cómo es el día a día en el trabajo de guardavidas, Javier expresó: “La vida del guardavidas en sí no es común, implica mucho entrenamiento, estar trabajando donde miles de personas están de vacaciones. No es fácil, pero para nosotros que lo disfrutamos tanto es un lujo estar trabajando en una playa, disfrutando del mar, del compañerismo, de gente que lo vive igual que uno”.


Por otra parte, esta semana me encontré con Ana Navarro, referente y destacada palista de la Comarca, para realizar una entrevista que en la sección Musas de esta edición, y quien también se desempeñó como una de las primeras mujeres guardavidas del río en Viedma. Ana referenció el trabajo de guardavidas de esta forma: “Desde afuera la representación de la mayoría de la gente, e incluso la mía, era que pasabas el verano mirando el río, y escuchaba permanentemente que decían ´mirá qué bueno ser guardavidas, estás en el río, te pagan´, como si fuera un pasatiempo. Cuando en la década del ´90 hago el curso y me desempeño, realmente me di cuenta de toda la responsabilidad, primero, de tener tantas vidas, el cuidado de las vidas e incluso de la seguridad de si habían vidrios o posibles elementos que podían causar accidentes. Y me di cuenta que lo principal no era hacer rescates, sino prevenir, y en eso está lo educativo”. Asimismo, Ana comparte un consejo muy importante para destacar: “A cualquier lugar que se vaya debemos ir lugares habilitados como balnearios, es fundamental, y siempre atentos quienes estén a cargo de niños no desentenderse de ellos”.

 

 

Tarea multifacética


Ser guardavidas implica preparación física, de conocimientos específicos y emocional. Pero también quienes cumplen esta tarea se ven en situaciones de responder a consultas diversas que no hacen a su función, pero que de todas maneras van a saber orientar.


Preguntas de bañistas locales, de turistas que desconocen la zona, que enumeraron algunos y algunas guardavidas de la Comarca con quienes estuve conversando del tema.
¿El agua está linda? ¿Qué pronóstico del tiempo dan para hoy? ¿Dónde consigo agua para el termo? ¿El agua hoy está muy salada? (preguntada en el mar). ¿Tiene un Sertal que me siento mal? ¿Dónde se puede ir a comer por acá? Y somos así, lo reconozco, y similares a estas preguntas las han realizado inclusive dentro de mi entorno familiar.


En la misma línea y un clásico, ¿quién no oyó el “andá a bañarte donde está el guardavidas”? Si alguna vez podemos en conjunto como sociedad entender que la atención de las y los guardavidas está atenta y ocupada en seguir cada situación que se genera en torno al agua, podremos, espero, comprender que no están para cuidar a niñas y niños que, espero también, asisten a un balneario acompañados por adultos responsables de su cuidado.


Episodios entre bañistas, como conflictos por los autos que descienden a las playas, mascotas jugando entre la gente, hacen que se requiera una intervención. No es función de guardavidas el orden de la playa, sin embargo Javier remarcó: “Afortunadamente desde mi rol de profesor hay muchos guardavidas egresados de la Escuela de Patagones trabajando y doy fe que dan lo mejor de sí en su trabajo, y sé que muchas veces también el guardavidas trata de mantener el orden más allá de que nos corresponda o no”. De esta manera colaboran e intervienen cuando alguna situación altera este orden y no pase a mayores.


En principio en este espacio intenté que anécdotas de guardavidas, vivencias, contribuyan con un mensaje a que bañistas o asistentes a balnearios sean prudentes, conozcan y respeten las indicaciones de quienes velan por su seguridad, sin embargo, cuidadosos de diferentes situaciones, las y los “guardianes de las costas” han preferido mantenerse, en su mayoría, en anonimato, es por eso que de todas esas anécdotas me quedo con lo que importa para ellos: prevenir.


Es así, y debemos estar atentas y atentos a cada indicación, sea de bandera, sea personal, y por sobre todo ser responsables a la hora de disfrutar de una jornada en el río, el mar o una pileta, teniendo en cuenta que si bien habrá guardavidas cuidándonos, también en su tarea se enfrentan a situaciones que podemos prevenir y no ponerlos en peligro por una irresponsabilidad que pudo prevenirse.


A esas mujeres y hombres que velan por la vida, feliz día.