Rechazaron la emergencia alimentaria y hubo escándalo en el Concejo Deliberante
El Concejo Deliberante de Viedma rechazó por mayoría el proyecto de declarar la emergencia alimentaria en la ciudad, y generó el rechazo también de sindicatos y referentes de comedores y merenderos que bregaban por la sanción de la norma.
La sesión se dio en un marco de constante tensión, clima que aumentó al momento de llevarse a cabo la votación.
La iniciativa tenía por objetivo brindar herramientas al Poder Ejecutivo Municipal para establecer un listado fehaciente de la cantidad de comedores y merenderos que brindan ayuda alimentaria a decenas de familias en los distintos barrios de la ciudad, y de las familias que allí asisten, además de habilitar al
Ejecutivo municipal a brindar ayuda a estos comedores para abastecerlos de alimentos.
Este proyecto fue presentado hace más de dos meses por la concejal del Frente para la Victoria Evelyn Rousiot y no contaba con dictamen de comisión para ser incluido en la última sesión ordinaria del año, celebrada este jueves.
Fue por ello que se solicitó el tratamiento sobre tablas argumentando que se trata de una necesidad urgente, entendiendo que la alimentación de las personas necesitadas no puede esperar.
Finalmente y aunque se especulaba con la posibilidad de no tener autorización para el tratamiento sobre tablas, que requiere una mayoría especial de seis votos, se habilitó el debate con acompañamiento unánime de los concejales, pero no alcanzó ya que fue rechazado el proyecto con el voto del oficialismo y de un sector del Frente para la Victoria.

Votaron en contra las radicales Paola Casadei y Genoveva Molinari, el concejal de Cambiemos Leandro Massaccesi, y los ediles peronistas vinculados al sector de Miguel Angel Pichetto Silbana Cullumilla y Mario Francioni.
A favor lo hicieron, además de Rousiot, su compañero de bloque Diego Santos y los concejales del Frente Progresista Mariana Arregui y Facundo Montecino Odarda.
No fueron precisamente los concejales quienes cruzaron opiniones en defensa y en contra de la iniciativa.
El objetivo era habilitar al Estado a otorgar ayudas alimentarias a los comedores y merenderos que trabajan en la localidad, atendiendo la demanda de las personas que necesitan
Sí se les permitió a referentes de las organizaciones sociales poder expresarse.
Lo hicieron varios de ellos durante un extenso periodo de tiempo, y abruptamente, tras el discurso del último, se procedió a la votación que resultó ser negativa.
Inmediatamente se generó un fuerte revuelo en el recinto que obligó al presidente Mario Francioni a apurar el levantamiento de la sesión y a retirarse, junto al resto de los ediles que votaron en contra, al despacho de la Presidencia.
El edil Montecino Odarda, le reprochó a sus compañeros que votaron en contra: “Uno de cada tres chicos come en un comedor, uno de cada dos chicos es pobre, en el último año creció un 33 por ciento la pobreza en la Argentina. Acá los concejales que votaron en contra hace poco presentaron un proyecto para descontarse el sueldo porque hay gente que tiene hambre”.
El pedido de los referentes

Lorena Alan, representante de la Confederación de la Economía Popular en la capital rionegrina, tomó la palabra e hizo un sentido discurso sobre lo que viven cada vez más vecinos.
Al respecto, marcó: “Es muy importante esta ley para que cada merendero y cada comedor pueda ser asistido por el Estado. Yo hoy de mi parte puedo asegurar que nuestros vecinos y las familias de los barrios más vulnerables no están siendo asistidos ni por el Estado municipal, ni por el provincial. Por eso mismo, hoy tenemos tantos comedores y merenderos, no sólo en Viedma, sino también en San Javier y en otros lugares donde la necesidad se está haciendo sentir cada vez más”.
Prosiguió su alocución: “Queremos una alimentación saludable para cada uno de los chicos. Nosotros tenemos a nuestros niños a los que muchas veces les damos lo que tenemos, como harina, azúcar y un montón y no están siendo bien alimentados. Yo quiero que cada una de las concejales que hoy está presente se ponga en el lugar de madre primeramente”.
Añadió en ese marco: “Cuando uno es madre y es padre y no tiene para llevarle la comida a sus hijos duele, duele mucho. Nosotros no queremos seguir teniendo comedores, queremos que cada niño coma en su casa con su mamá y su papá, con su familia, con los seres que quieran. Las personas que van a un comedor no lo disfrutan”.
En otro orden, Alan dijo que no están pidiendo plata ni un techo, sino comida para los más necesitados y se despachó contra el intendente José Foulkes: “Nuestro intendente que hoy nos representa viene a decirnos de que no hay comedores, de que sólo hay dos o tres familias buscando alimentos, es una vergüenza”.