La toma de la cancha del barrio Guido se tapó de agua
El viernes 24 de julio se cumplió un mes de la ocupación de tierras en la cancha del barrio Guido y con las fuertes lluvias de la semana pasada el predio quedó bajo agua.
Aún así, los usurpadores siguen resistiendo e incluso algunos comenzaron a construir luego de haberse reunido con la comuna.
Una vecina que prefirió el anonimato para hablar, expresó a Noticias: "En la última mediación estuvo presente el Municipio e informó que el predio en su totalidad, en el 2012, fue censado como barrio popular Unión y que no podían interferir porque ya estaban censado a nivel nacional. Seguido de esto tenemos que llegar a un acuerdo con el club. Ellos piden hacer una cancha de fútbol 5 dentro del predio, que no entra porque si quisiéramos hacer eso tendríamos que sacar a cuatro familias y no podemos. Así que solicitamos un agrimensor que pueda dividir bien los terrenos y ver qué se le puede brindar al club para que pueda hacer una canchita o un espacio comunitario".
Respecto a las distintas sensaciones desde el día uno a hoy, explicó: "Tenemos un estrés por lo que genera lo mediático y la prensa. Uno tiene que venir y bancarse el frío, bancarse las críticas, bancarse un montón de cosas que pasan dentro de una toma. El que no viene y vive adentro de una toma no lo sabe, a nosotros nos costó mucho organizarnos en primera instancia, hay mucha gente que pertenece al club, hay algunos jugadores que siguen jugando y en el medio está el corazón y su necesidad. El club ya había solicitado una cancha antes de la toma y el municipio les viene pateando hace rato este proyecto que tienen de una cancha nueva".
Tras las lluvias, dijo: "Hoy es una laguna, nadie puede jugar al fútbol ni vivir en este lugar, así que nosotros tendremos que levantar y arreglar las cosas. Desde hace un mes que estamos acá y todavía no se acercó ningún fiscal, no vino nadie del Municipio ni del gobierno a embarrarse los pies. No vinieron a preguntar si estábamos bien o si teníamos algún conflicto con el club. Es un abandono total".
Asimismo, aclaró: "Nadie nos dijo que no construyamos, podemos construir porque estamos dentro de un barrio popular y solamente tenemos que esperar el loteo. Las casillas que están hechas con buena madera las construimos entre todos los vecinos. Uno compró y el otro lo ayudó porque la mano de obra también está cara y entre todos nos vamos ayudando. Hemos formado un lazo muy bueno, que reconforta porque uno por ahí está marginado pensando que nos van a venir a matar por sacarle la cancha a un barrio".
Y finalizó: "El día que el Municipio dijo que estábamos en un barrio popular y que ellos no podían interferir muchos lloramos de la emoción porque somos incluidos. Nunca nos dieron la posibilidad de entrar a ningún plan de viviendas, ni el IPPV ni el Municipio. La mayoría de las personas están anotadas, tienen su número de legajo del IPPV, del Municipio y te patean. Hoy si estamos en un barrio popular, si tenemos que pagar los servicios y la tierra lo haremos porque no somos delincuentes, somos trabajadores".