"La salud mental no es un juego": el Colegio de Psicólogos advierte por la proliferación de falsos profesionales y el uso riesgoso de la IA
En un contexto donde los padecimientos emocionales ganan terreno en las redes sociales y en las consultas cotidianas, el ejercicio de la psicología enfrenta dos amenazas simultáneas: la proliferación de personas sin título de grado que ofrecen atención clínica y el fenómeno creciente de usuarios que recurren a la inteligencia artificial en busca de contención o diagnósticos.
En diálogo con Radio Noticias (105.5 MHz), Andrés Salinas, presidente del Colegio de Psicólogos de Río Negro, abordó el impacto del reciente caso nacional de una "falsa psicóloga" detectada en La Plata y trazó un duro diagnóstico sobre las vulnerabilidades del sistema de control profesional en la provincia.
La confusión con los técnicos y el vacío legal en Río Negro
Salinas fue categórico al diferenciar el título universitario de grado de otras formulaciones que generan equívocos en la comunidad.
"Hay una diferencia abismal. La psicología social es una especialización de posgrado para quien primero es psicólogo. Quienes hoy se denominan legalmente 'psicólogos sociales' en Río Negro son en realidad técnicos en psicología social. No son psicólogos, y esa confusión la tienen hasta los mismos técnicos", advirtió.
El dirigente remarcó que la Ley provincial 3338 prohíbe el uso de la denominación "psicólogo" a quien no posea título de grado, e identificó las fallas de fiscalización: "Poner a la comunidad en manos de un técnico para una atención individual es peligroso. Un técnico no puede estar en la intimidad de un consultorio escuchando a un paciente porque no tiene la formación de una carrera de grado ni la habilitación para hacerlo solo".
Asimismo, denunció que la falta de unificación del control matricular dificulta la sanción ética de las irregularidades.
Lee también: Educación técnica sin límites: el CET 6 suma equipamiento para la inclusión
"En Río Negro el control está bifurcado entre el Ministerio de Salud y el Colegio. Si se omite al Colegio, el Tribunal de Ética se vuelve inoperante y la única vía que queda frente a un ejercicio ilegal es la denuncia penal", explicó, citando el caso reciente de una profesional que ejercía en el sector público con la matrícula vencida y sin colegiación.
El peligro de la IA "amo" que invalida el pensamiento
Consultado sobre el fenómeno de personas y adolescentes que configuran chatbots para utilizarlos como un "psicólogo virtual", Salinas remarcó que el diseño de estos sistemas busca complacer al usuario y carece de criterio ético o clínico.
"La IA te dice lo que querés escuchar, te hace creer que sos el campeón del mundo. No es una persona ni un profesional con ética. No puede diferenciar los causantes singulares de un sufrimiento, y en casos extremos ha llegado a incitar al suicidio o al consumo de medicamentos", aseveró.
Para el titular del Colegio, la atracción por estas herramientas responde a una búsqueda de respuestas inmediatas: "La gente busca que le digan qué hacer para no hacerse cargo de lo que le pasa. La IA se convierte en un 'amo' que calma y distrae, disfrazado de persona. Para un adolescente que está soltando la autoridad materna o paterna, quedar atrapado en el 'amo IA' dentro de la intimidad de su cuarto es sumamente impactante".
Finalmente, Salinas aclaró que la postura de la institución no es la prohibición, sino la promoción del pensamiento crítico.
"Prohibir solo genera más tentación. La IA se puede usar como herramienta para investigar o estudiar, pero jamás para reemplazar la escucha profesional. Ante cualquier duda o tratamiento, la comunidad debe exigir siempre la matrícula vigente y la colegiación del profesional a cargo", concluyó.