Una unidad agrícola dio un paso clave para fortalecer la producción
Una inversión sostenida en infraestructura rural unida al fortalecimiento institucional aumenta la productividad, y para la familia Leiza-Liberatore de los productos Zopilote, se dio un “sueño cumplido y vamos por más”. Dentro de la estrategia productiva, anunciaron la instalación de un sistema de riego “anti-helada” en los cuadros de durazno buscando optimizar recursos para lograr mejor calidad y productividad.
Sus integrantes de esta unidad productiva ubicada en la colonia agrícola del Valle Inferior del río Negro indicaron que “después de muchos años, de planificar, de caernos y volver a levantarnos, hoy estamos instalando el nuevo sistema de riego ‘anti-helada’ en nuestro lote de durazneros”.
Destacaron que “este no es solo un logro técnico; es el resultado de años de esfuerzo, dedicación incansable y de estar convencidos de que haciendo las cosas bien, los frutos llegan” y “gracias al acceso a financiamiento para la producción, pudimos dar este salto tan esperado por nosotros.
A su entender, este refuerzo cambia las reglas del juego para la propuesta empresarial. Permite proteger ante las heladas tardías, cuidando cada flor y cada fruto, optimización de recursos con el cuidamos del agua, haciendo un uso mucho más eficiente y sustentable.
También permitirá lograr una máxima calidad y productividad logrando una fruta superior, el sabor de siempre, pero con un rendimiento mucho mayor, por lo tanto desde la familia Leiza se puso de manifiesto que “miramos hacia atrás y vemos todo el camino recorrido con trabajo y sacrificio. Miramos hacia adelante y vemos crecimiento, y seguimos apostando fuerte por el desarrollo local, demostrando que, con convicción y esfuerzo, los proyectos se hacen realidad”.
Una alternativa a lo que sale de la tierra
Este emprendimiento está constituido por una empresa familiar –los Leiza Liberatore- establecida desde la década del ‘70 en la zona productiva de Viedma que se dedica, entre otras cosas, a la producción de duraznos, pelones y nueces.
Además, elabora productos envasados artesanalmente, de primera calidad, constituidos por pickles, pepinos agridulces, pimientos morrones agridulces, ajíes en vinagre y duraznos en almíbar. El otro rubro es el deshidratado de frutas de manera natural como ciruelas e higos.
Sin embargo, en los últimos tiempos la oferta se completa con la modalidad del turismo rural que permite contar a los visitantes los distintos procesos productivos que se llevan a cabo en la sección chacras dentro del Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (Idevi).
El surco para los caños. Fotos gentileza.