Un invernadero de San Antonio Oeste acerca alimentos frescos a la comunidad
En una región donde gran parte de las frutas y hortalizas son transportadas cientos de kilómetros antes de llegar a la mesa de los consumidores, por lo tanto producir alimentos en origen representa mucho más que una alternativa económica: es una estrategia para fortalecer la soberanía alimentaria, dinamizar las economías locales y garantizar el acceso a productos frescos y saludables.
En la oportunidad Mirtha Rogga y Silvia Sánchez asumieron el desafío del invernadero El Gigante, una iniciativa que integra el programa provincial Kilómetro 0 en San Antonio Oeste.
Silvia Sánchez, quien es emprendedora comentó que “el objetivo de esto es lograr que aquí en San Antonio la gente tenga la posibilidad de consumir un producto natural, 100% agroecológico, libre de pesticidas y fertilizantes. Nosotros trabajamos todo lo que es orgánico y para eso elaboramos nuestro propio compost".
Cada jornada de trabajo en el establecimiento refleja un compromiso con la producción agroecológica y con el desarrollo de la comunidad. Allí cultivan verduras de hoja y otros productos de estación bajo un sistema que prescinde del uso de pesticidas y fertilizantes químicos, priorizando prácticas sustentables que respetan el ambiente y mejoran la calidad del suelo.
La propuesta también busca reducir la dependencia de productos provenientes de otras provincias, una realidad frecuente en la Patagonia debido a las condiciones climáticas y a las largas distancias de distribución. En ese contexto, producir cerca del lugar de consumo significa mayor frescura, disponibilidad durante todo el año y un impacto positivo sobre la economía regional.
Mirtha Rogga señaló que el emprendimiento comenzó a desarrollarse en marzo de este año, cuando recibieron el invernadero para poner en marcha el proyecto productivo. "En esta temporada incorporamos hojas verdes de estación y hoy abrimos las puertas a toda la comunidad”.
La producción obtenida se destina tanto al consumo familiar como a la comercialización, generando una fuente de ingresos que fortalece la economía de las emprendedoras y multiplica las oportunidades para el desarrollo local. Al mismo tiempo, la experiencia demuestra que, mediante el conocimiento técnico, el trabajo sostenido y la adaptación a las particularidades del clima patagónico, es posible consolidar modelos productivos sustentables incluso en entornos desafiantes.
El programa Kilómetro 0 impulsa este tipo de iniciativas en distintos puntos de Río Negro con el objetivo de acercar la producción a cada comunidad, fomentar circuitos cortos de comercialización y promover alimentos elaborados en el territorio provincial.