Publicidad
 
25/06/2026

Azafrán en el Idevi: buscan transformar la agricultura familiar con un cultivo de alta rentabilidad

El INTA Valle Inferior evalúa la viabilidad del azafrán en la zona de chacras de la capital rionegrina. Conocé los desafíos que enfrenta la producción, en un suelo arcilloso donde se busca generar un buen rendimiento de este cultivo de alta calidad.
El azafrán es un cultivo que se desarrolla en otoño e invierno, temporadas en donde hay poca actividad productiva en Idevi -foto gentileza.
El azafrán es un cultivo que se desarrolla en otoño e invierno, temporadas en donde hay poca actividad productiva en Idevi -foto gentileza.

El INTA Valle Inferior, con el apoyo de la Estación Experimental de Bariloche, puso en marcha un ensayo piloto para evaluar la viabilidad del cultivo de azafrán en la región. Esta iniciativa busca diversificar la matriz productiva local, apostando por alternativas innovadoras para los agricultores del IDEVI.

Leé también: Río Negro consolida su liderazgo nacional en la producción de avellanas

En conversación con Radio Nacional Viedma, la técnica María Teresa Doñate, referente del proyecto, explicó que, si bien el azafrán se produce con éxito en diversas regiones de Argentina, desde Jujuy hasta Santa Cruz, aún no existen registros de su cultivo en el Valle Inferior.

Por tal motivo, adelantó que “nuestro objetivo principal es conocer cómo se adapta este cultivo a las condiciones climáticas y, fundamentalmente, a las características de nuestros suelos", señaló.

En este orden, señaló que “el azafrán tiene requerimientos muy específicos, prefiere suelos sueltos, arenosos y con excelente drenaje” y añadió que “ante la realidad de los suelos del IDEVI, que tienden a ser arcillosos y pesados, con el equipo del INTA se plantea este ensayo como una etapa de aprendizaje fundamental”.

Según explicó, la propuesta “es un desafío porque es un cultivo que no conocemos en la zona. Más allá de la teoría, necesitamos experimentar en el terreno para determinar rendimientos y comportamientos reales". En este sentido, añadió que “una vez que avance la investigación hay que analizar la posibilidad de replicar la experiencia en zonas aledañas con suelos más livianos, como Guardia Mitre o Patagones”.

Consultada por el proceso productivo, explicó que “se inicia con bulbos, llamados cormos, que se plantan a fines de febrero o principios de marzo. A los 45 días de la plantación, la planta florece. La parte valiosa es el estigma, la parte femenina de la flor, que se divide en tres hebras rojizas. Estas se recolectan manualmente y deben deshidratarse para obtener la especie”.

El azafrán, explicó, “es un producto de alta complejidad. El modelo productivo sugerido por el INTA para una familia agricultora contempla una superficie de 1.000 metros cuadrados, con una expectativa de cosecha de un kilo de hebras a partir del tercer año”.

El proyecto, “se enmarca en la visión de la diversificación productiva, un pilar de la agroecología y el azafrán presenta ventajas interesantes para la región. Entonces creo que el mayor desafío son las condiciones geográficas que tenemos nosotros, con suelos más bien arcillosos, pesados, pero bueno, una vez que tengamos los ensayos, tengamos los rendimientos y cómo funcionó ese cultivo, vamos a tener esta información para transmitir”.

Por otra parte, explicó que “el azafrán es un cultivo que se desarrolla en otoño e invierno, primavera, que es una época donde hay escasa actividad agrícola, que para nuestra zona es genial. Requieren suelos de mediana fertilidad, bajos requerimientos de riego. Culturalmente se realiza con herramientas simples, comunes y no requiere ingresos de insumos externos”.

Por lo expresado, señaló que “la verdad que es un cultivo adaptable a distintas zonas, pero vuelvo a recalcar, hay que hacer las investigaciones pertinentes y conocer más el cultivo, porque la realidad es que es un cultivo que nunca se produjo en la zona. Habrá que ver después cómo resisten a las enfermedades, a los hongos, pero en función a las características de nuestro valle, se tendría que desarrollar muy bien”.

Actualmente, comentó que "el equipo toma como referencia las experiencias de Mendoza, provincia pionera en el sistema, para ajustar las técnicas en el Valle Inferior. El éxito de este ensayo no solo podría abrir una nueva puerta económica para los productores locales, sino también transformar la cultura gastronómica regional mediante un producto de alta calidad y valor agregado”.

Por último al preguntarle por el frío, explicó que "se adapta perfectamente al frío porque justamente se siembra en fines de febrero, principio de marzo, y se cosecha, los bulbos, estos cormos, se cosechan en noviembre, diciembre. El frío no le estaría haciendo daño para nada, de hecho en la zona cordillerana se lleva adelante. En ese sentido es comparable con un ajo, por ejemplo, un cultivo hortícola que se desarrolla en la primavera, es decir que el frío lo soporta tranquilamente".

Azafrán en el Idevi: buscan transformar la agricultura familiar con un cultivo de alta rentabilidad
Azafrán en el Idevi: buscan transformar la agricultura familiar con un cultivo de alta rentabilidad
Azafrán en el Idevi: buscan transformar la agricultura familiar con un cultivo de alta rentabilidad
Azafrán en el Idevi: buscan transformar la agricultura familiar con un cultivo de alta rentabilidad
Azafrán en el Idevi: buscan transformar la agricultura familiar con un cultivo de alta rentabilidad
Azafrán en el Idevi: buscan transformar la agricultura familiar con un cultivo de alta rentabilidad
Azafrán en el Idevi: buscan transformar la agricultura familiar con un cultivo de alta rentabilidad
Azafrán en el Idevi: buscan transformar la agricultura familiar con un cultivo de alta rentabilidad
¿Qué opinión tenés sobre esta nota?