Entre precios populares y producción local: la feria sigue siendo un termómetro del consumo
La feria municipal de Viedma volvió a convertirse esta semana en una postal de la economía cotidiana, donde vecinos recorren puestos buscando precios accesibles, productos frescos y alternativas para estirar el presupuesto en medio de un contexto económico complejo.
En una recorrida realizada por Radio Noticias, los feriantes detallaron valores de distintos productos que todavía se mantienen dentro de parámetros considerados “populares” por muchos consumidores.
Entre las ofertas relevadas aparecieron cinco paltas por 5 mil pesos, dos kilos de banana por 4 mil, dos kilos de morrón por el mismo valor, diez limones por 2 mil pesos y el maple de 30 huevos a 5 mil pesos.
También se registraron precios como la pera a 2 mil pesos el kilo, espinaca a 3 mil, manzana a 5 mil pesos los dos kilos y promociones en zapallos de distintas variedades a 2 kilos por 1.500 pesos.
Uno de los testimonios recogidos fue el de un feriante dedicado a la venta de especias, quien comentó que las ventas suelen ser más fuertes durante los primeros días del mes y que luego disminuyen progresivamente. “Tratamos de mantener precios populares”, explicó, al señalar que los productos más buscados suelen ser orégano, pimentón, provenzal y condimentos para pizzas y comidas de invierno.
Con la llegada de las temperaturas más bajas, aseguró además que crece la demanda de especias utilizadas para guisos y locros, algo habitual durante esta época del año.
Otra de las historias que aparecieron en la recorrida fue la de una productora de huevos agroecológicos, quien contó que comenzó el emprendimiento con unas pocas gallinas y hoy trabaja con unas 1.500 aves criadas a campo y en libertad.
La productora explicó que mantiene prácticamente los mismos precios desde el año pasado gracias al aumento de la producción y reconoció que la demanda también se modifica según el momento del mes. “A principio de mes vendo mucho más rápido”, señaló.
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Más allá de los precios y las promociones, la feria volvió a exhibir una dinámica que combina producción local, pequeños emprendimientos y consumo barrial. Desde la organización señalaron que continúa sumándose gente a distintos rubros y remarcaron que todavía hay espacio para nuevos emprendedores que quieran integrarse.
Además, destacaron que, pese a la competencia con otras ferias y a algunos aumentos vinculados al cambio de temporada, la demanda se mantiene relativamente estable gracias a la relación entre calidad y precio de los productos frescos que llegan directamente desde las chacras y productores de la región.